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¿Cómo reclamar por tu tarjeta revolving?

¿Quieres reclamar por tu tarjeta revolving a tu banco pero no sabes cómo actuar? ¿Crees que eres víctima de unos intereses usurarios y de unas condiciones abusivas? En este artículo te damos las claves para presentar una reclamación por este tipo de productos y conseguir que te devuelvan el dinero pagado en intereses.

¿Cómo reclamar por tu tarjeta revolving?

24/1/2022

¿Cómo reclamar por tu tarjeta revolving? Si eres usuario de estas polémicas tarjetas de crédito y crees que tu banco ha actuado de forma usuraria y poco transparente contigo, es probable que te preguntes cómo puedes presentar una reclamación para cancelar el contrato y que devuelvan el dinero pagado en intereses. 

Desde que en marzo de 2020 el Tribunal Supremo declaró que los intereses de estos plásticos son usureros, son muchos los clientes que han reclamado y denunciado con éxito a sus entidades bancarias.

Según los datos de la Asociación de usuarios financieros (Asufin), solo en 2020 los pleitos por las tarjetas revolving aumentaron un 87%, mientras que las reclamaciones al Banco de España se dispararon un 212%, hasta alcanzar las 1.849 quejas

La turbulenta situación legal de las tarjetas revolving ha acaparado infinidad de titulares en los medios de comunicación y ha llevado al Gobierno a aprobar una nueva normativa para aumentar su transparencia y proteger a los usuarios de posibles abusos. 

Pero ¿qué ocurre si ya has sido víctima de estos productos? ¿Qué puedes hacer si tu banco te ha aplicado intereses usurarios y condiciones abusivas? En este artículo, recogemos las claves para que puedas reclamar tu tarjeta revolving a tu entidad bancaria y escapar del sobreendeudamiento. 

¿Qué son las tarjetas revolving?

Las tarjetas revolving son, de acuerdo a la definición del Banco de España, un tipo de tarjeta en la que los usuarios disponen de un límite de crédito que puede devolverse a plazos a través de unas cuotas periódicas que se pueden elegir y cambiar dentro de los mínimos exigidos por la entidad y que pueden establecerse como un porcentaje de la deuda o como una cuota fija. 

Dicho de otro modo: se trata de unas tarjetas que permiten aplazar y fraccionar las compras ya realizadas y que utilizan un sistema de devolución por cuotas, las cuales pueden saldarse abonando mensualmente una cantidad monetaria fija o un porcentaje del total de la deuda. 

Más allá de su flexibilidad a la hora de devolver el importe prestado, estos plásticos cuentan con la particularidad de que la deuda se recalcula cada mes, disminuyendo con el pago de las cuotas pero aumentando cada vez que se utilice la tarjeta, ya sea para hacer una transferencia, un pago o un reintegro. 

Como consecuencia, los clientes no pueden disponer de un cuadro de amortización que les informe de manera precisa sobre los pagos que les quedan para terminar de pagar su deuda y corren el riesgo de verse atrapados en una espiral de intereses que puede llevarles al sobreendeudamiento, sobre todo si deciden devolver el dinero en cuotas reducidas

¿Cuál ha sido la sentencia del Tribunal Supremo sobre las tarjetas revolving?

Las tarjetas revolving han sido objeto de polémica y revuelo desde que en marzo de 2020 el Tribunal Supremo declarase que su tipo de interés era usurario.

Esta sentencia se dictó sobre el caso concreto de una clienta que vio cómo los intereses de su tarjeta, concedido inicialmente a un 26,82% de TAE, ascendieron al 27,24%, y se saldó con la nulidad del contrato entre la afectada, que había solicitado la anulación de su préstamo amparándose en la Ley de Usura de 1908, y la entidad bancaria.

Durante el juicio, el organismo judicial manifestó que la referencia para medir si el interés remuneratorio de un producto bancario es usurario debía ser el tipo de interés medio que se aplica en el segmento financiero al que pertenece, que en este caso correspondía a las tarjetas de crédito. 

En base a esto, los magistrados declararon que los intereses que se le habían aplicado a la clienta eran usurarios, ya que superaban notablemente la media del 20% que se aplica en este tipo de productos, según los datos del Banco de España. De hecho, se estableció que el exceso era “notablemente superior” y “manifiestamente desproporcionado”, al superar la media en siete puntos porcentuales.

A raíz de esto, el Alto Tribunal dictaminó que para resolver este tipo de casos deben considerarse también las “circunstancias concurrentes en este tipo de operaciones de crédito, como son el público al que suelen ir destinadas”. 

En este caso,  recogió, se debe valorar que los usuarios que contratan estos plásticos son personas que por sus condiciones de solvencia “no pueden acceder a otros créditos menos gravosos”.

Además, apuntó, también se deben tener en cuenta las propias particularidades del crédito revolving, “en que el límite del crédito se va recomponiendo constantemente, los intereses y comisiones devengados se capitalizan para devengar el interés remuneratorio y las cuantías de las cuotas no suelen ser muy elevadas, en comparación con la deuda pendiente, pero alargan muy considerablemente el tiempo durante el que el prestatario sigue pagando las cuotas, hasta el punto de que puede convertirse en un deudor cautivo”. 

La sentencia del Tribunal Supremo sentó jurisprudencia en el sector bancario y abrió la veda para que otros usuarios de estas tarjetas pudiesen denunciar y reclamar con éxito la nulidad de sus contratos, con la correspondiente devolución del dinero pagado de más en intereses. 

Solo en 2020, se calcula que los pleitos por este tipo de productos crecieron un 87% y que las reclamaciones al Banco de España aumentaron un 212%. Además, diversas asociaciones de consumidores han empezado a informar a los usuarios de los riesgos que entrañan estos plásticos, y desde la OCU incluso han lanzado una campaña (#StopUsura) para ayudar a los consumidores afectados por los intereses abusivos de estas tarjetas

La polémica alrededor de las tarjetas revolving ha atraído, naturalmente, a los medios de comunicación, donde estos productos llevan años acaparando titulares. Pero esta controversia no se ha quedado tan solo en los medios y tribunales, sino que ha llegado también hasta el propio Gobierno, que recientemente ha aprobado una nueva normativa para proteger a los usuarios de este tipo de tarjetas. 

¿Cuál es la nueva normativa del Gobierno sobre las tarjetas revolving?

En julio de 2021, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital aprobó una modificación de la Orden 2899/2011 de transparencia y protección de clientes de servicios bancarios para mejorar la protección de los usuarios de los créditos y tarjetas revolving

Esta nueva normativa, que entró en vigor el pasado dos de enero, incorpora medidas para mejorar la transparencia e información que las compañías y entidades bancarias deben proporcionar a sus usuarios. El objetivo es prevenir situaciones de sobreendeudamiento y reforzar la seguridad del mercado financiero y la protección de todos los consumidores. Así, los principales cambios son: 

    Los bancos y empresas tienen la obligación de ofrecer una información precontractual más detallada en la que aparezca un ejemplo representativo del crédito revolving con, como mínimo, dos opciones de cuota

    Las compañías y entidades financieras deben remitir al cliente información periódica, ya sea mensual o trimestral, detallando la evolución de su préstamo. Es decir: aportando datos sobre el importe, la fecha estimada de finalización del pago de la deuda si no se produjeran modificaciones en el contrato y otros escenarios en función de la variación de la cuota mensual. Además, el cliente tendrá derecho a solicitar información sobre su préstamo en cualquier momento, así como el cuadro de amortización o las cantidades cumplidas o pendientes. 

    Los bancos y compañías no podrán ampliar el límite del crédito de la tarjeta revolving sin el consentimiento del prestatario. Las instituciones y empresas deberán informar al cliente de cualquier ampliación no solicitada, dándoles detalles tanto de la nueva cuota como de la deuda acumulada.

    Los bancos y las empresas que otorguen tarjetas revolving deberán evaluar la solvencia de sus clientes y acreditar que pueden amortizar, como mínimo, una cuota media anual equivalente al 25% de su deuda. El objetivo de esta medida es asegurar la capacidad de pago del cliente para evitar una prolongación excesiva del crédito y un aumento de la carga final de la deuda, reduciendo así el riesgo de sobreendeudamiento. 

¿Quién puede reclamar por su tarjeta revolving?

Los consumidores que quieran reclamar por su tarjeta revolving, deberán ser propietarios de una tarjeta con la que hayan pagado a plazos y a la que se le hayan aplicado unos intereses superiores a la media de entre el 18% y el 20% recogida por el Banco de España. 

En este caso, es independiente si la tarjeta sigue vigente o no, es decir, no importa si permanece activa y con una deuda pendiente o si está ya cancelada. Siempre que se cumplan esas dos condiciones, los usuarios podrán presentar una reclamación ante su banco. 

¿Qué puedo reclamar por mi tarjeta revolving?

Los clientes que creen que hayan sido víctimas de la tarjeta revolving pueden reclamar tanto la nulidad del contrato como el exceso de intereses pagados

Dependiendo de si hayan pagado o no su deuda pendiente, podemos establecer dos escenarios: 

  • En caso de que los usuarios hayan abonado su deuda pendiente, podrán reclamar tanto la nulidad del contrato como el exceso de capital abonado, los intereses y las comisiones que le hayan cobrado. 

  • En caso de que los usuarios no hayan terminado de pagar su préstamo, los usuarios podrán seguir reclamando tanto la nulidad del contrato como la devolución de los intereses y comisiones cobradas, pero en este supuesto tendrán que abonar al acreedor la deuda pendiente de pagar. 

Además, existe la opción de que los consumidores lleguen a un nuevo acuerdo con su entidad para, en vez de firmar la nulidad del contrato, seguir utilizando su tarjeta revolving. En este caso, los clientes renegociarán con el banco los intereses que se les aplican y la devolución de la diferencia entre ambos intereses que hayan pagado hasta el momento. 

¿Cómo reclamar por tu tarjeta revolving?

A la hora de reclamar por tu tarjeta revolving, puedes elegir entre dos vías de actuación: la extrajudicial y la judicial. 

Reclamar por tu tarjeta revolving por vía extrajudicial

A raíz de la sentencia del Tribunal Supremo, muchos bancos están dispuestos a llegar a acuerdos extrajudiciales con sus clientes, ya que saben que, de llegar a juicio, tienen todas las papeletas para perder. Por ello, es recomendable que antes de iniciar un proceso legal, intentes alcanzar un trato con tu entidad bancaria. 

Si quieres reclamar por tu cuenta, deberás presentar ante tu banco el contrato firmado y un cuadro de amortización en el que se detalle cuál es el importe de tu deuda, los intereses que se te aplican y las operaciones que has realizado. Además, deberás enviar también una carta de reclamación en la que especifiques tu objetivo concreto

Una vez hayas enviado toda esta documentación, el banco dispondrá de quince días para hacerte llegar una propuesta, que podrás aceptar o rechazar. En caso de que tu entidad no responda a tu reclamación o su respuesta no te satisfaga, podrás ponerte en contacto con el Banco de España para que interceda en la disputa. Eso sí: debes tener en cuenta que las decisiones del organismo no son vinculantes, así que tu banco podrá ignorarlas.

Si aceptas la propuesta de tu banco, recibirás el dinero reclamado en un plazo de entre quince o dos meses. En cambio, si la respuesta no encaja con lo que buscas y la entidad se niega a renegociar, o si, directamente, no acepta tu reclamación, podrás ponerte en contacto con un abogado para empezar un proceso judicial

Reclamar por tu tarjeta revolving por vía judicial

Si no logras llegar a un acuerdo satisfactorio con tu banco, puedes iniciar un proceso legal. En este supuesto, no obstante, es importante que tengas en cuenta que existe un riesgo, si bien reducido, de perder y que contratar a un abogado supone un coste. 

Aun así, si quieres iniciar un pleito legal contra tu banco por tu tarjeta revolving, deberás presentar una demanda ante un juzgado de Primera Instancia. Una vez lo hagas, tan solo quedará esperar el juicio y su resolución.

Los procesos legales son más largos que los extrajudiciales, y puede darse el caso de que tengas que esperar hasta 18 meses para conocer la sentencia. Además, si ganas el proceso, es probable que tengas que esperar otros tres meses a que el banco te devuelva el dinero, e incluso se corre el riesgo de que recurra la sentencia. 

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre cómo reclamar por las tarjetas revolving

Las tarjetas revolving son un tipo de tarjeta en la que los usuarios disponen de un límite de crédito que puede devolverse a plazos a través de unas cuotas periódicas que se pueden elegir y cambiar dentro de los mínimos exigidos por la entidad y que pueden establecerse como un porcentaje de la deuda o como una cuota fija. 

En marzo de 2020, el Tribunal Supremo declaró que el interés de las tarjetas revolving eran usurarios, ya que superaban la media de los intereses que se suelen aplicar a las tarjetas de crédito.

En concreto, la sentencia se dictó sobre el caso concreto de una clienta que vio cómo los intereses de su tarjeta, concedida inicialmente a un 26,82% de TAE, ascendieron al 27,24%, y se saldó con la nulidad del contrato entre la afectada, que había solicitado la anulación de su préstamo amparándose en la Ley de Usura de 1908, y la entidad bancaria.

En julio de 2021, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital aprobó una nueva normativa para mejorar la protección de los usuarios de los créditos y tarjetas revolving. 

Esta nueva norma establece lo siguiente:

  • Los bancos deben ofrecer información precontractual detallada en la que aparezcan dos ejemplos de cuotas.

  • Los bancos deben informar periódicamente a los usuarios sobre la evolución de su deuda.

  • Los bancos no pueden ampliar el límite del crédito sin el consentimiento de los usuarios

  • Los bancos deben comprobar la solvencia de los usuarios y asegurarse de que pueden amortizar, como mínimo, una cuota media anual equivalente al 25% de su deuda.

Los consumidores que quieran reclamar por su tarjeta revolving, deberán ser propietarios de una tarjeta con la que hayan pagado a plazos y a la que se le hayan aplicado unos intereses superiores a la media de entre el 18% y el 20% recogida por el Banco de España. 

Para reclamar por una tarjeta revolving, los usuarios deben presentar una carta de reclamación, el contrato firmado y un cuadro de amortización en el que se detalle cuál es el importe de su deuda, los intereses que se le aplican y las operaciones que haya realizado

Los usuarios de las tarjetas revolving pueden reclamar tanto la nulidad del contrato como el exceso de intereses pagados. Además, también pueden intentar llegar a un nuevo acuerdo con los bancos para, en vez de firmar la nulidad del contrato, seguir utilizando su tarjeta revolving a cambio de una reducción de los intereses y la devolución de la diferencia pagada hasta el momento.

Para reclamar por su tarjeta revolving, los usuarios pueden recurrir a la vía extrajudicial, para llegar a un acuerdo con su banco, o a la judicial, para conseguir una reclamación en caso de que el banco se niegue a negociar u ofrezca un acuerdo poco satisfactorio.