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¿Cómo se calcula la pensión de jubilación?

Desde la entrada en vigor de la reforma de pensiones de 2013, las condiciones y requisitos para acceder a la pensión de jubilación se han ido endureciendo con el paso de los años. En este artículo, te contamos cómo se calcula esta prestación y qué necesitas para poder acceder a ella.

¿Cómo se calcula la pensión de jubilación?

11/2/2022

¿Cómo se calcula la pensión de jubilación? Una de las grandes preocupaciones de los trabajadores que están a punto de abandonar el mercado laboral es la pensión de jubilación.

Tras años de arduo trabajo, muchos se preguntan cuáles son los requisitos que deben cumplir para poder acceder a una prestación económicamente digna que les permita vivir el resto de su vida de manera cómoda y holgada, pero el cálculo de esta ayuda social puede llegar a ser un poco complicado.

Desde que en 2013 entró en vigor la reforma de pensiones, una normativa aprobada en 2011 para garantizar la sostenibilidad a largo plazo del sistema de pensiones de nuestro país, cada 1 de enero se actualizan las condiciones de acceso a estas prestaciones, aumentando tanto la edad que se debe tener para abandonar el mercado laboral como los años de cotización necesarios para obtener la prestación íntegra.

En este 2022, además, también se han introducido nuevos coeficientes reductores por anticipar la edad de jubilación tanto voluntaria como involuntaria y nuevas bonificaciones para todos aquellos que retrasen su retiro, como consecuencia de la nueva reforma de las pensiones aprobada por el ministro Escrivá y los agentes sociales. 

Para ayudarte a saber cuánto cobrarás en el momento de abandonar el mercado laboral y qué necesitas para acceder a la totalidad de tu prestación, en este artículo vamos a enseñarte cómo se calcula la pensión de jubilación. 

¿Qué es la pensión de jubilación? 

La pensión de jubilación es una prestación económica vitalicia que la Seguridad Social otorga a los trabajadores que se retiran del mercado laboral

Esta prestación puede ser tanto contributiva como no contributiva, es decir, se concede tanto a los trabajadores que hayan cotizado un mínimo de años a la Seguridad Social como a aquellos que no hayan cotizado nunca, siempre y cuando tengan la edad mínima requerida. 

Su importe, no obstante, será siempre mucho más elevado en el caso de las pensiones de jubilación contributivas, donde en este 2022 pueden alcanzar hasta un máximo de 2.819,18 euros al mes, es decir, 39.468,52 euros anuales, mientras que las no contributivas solo ascienden hasta los 421,406 euros mensuales (5.899,60 euros anuales). 

Dentro de las pensiones de jubilación podemos encontrar una amplia variedad de tipos, dependiendo de las circunstancias que lleven al trabajador a abandonar el mercado laboral. 

Con excepción de la pensión no contributiva, todas estas modalidades pertenecen al Régimen General o a los Regímenes Especiales de la Seguridad Social, siendo las más habituales las pensiones ordinarias, aquellas a las que se accede cuando se alcanza la edad legal de jubilación y se tienen los años cotizados requeridos, y las anticipadas, a las que se accede antes de tener la edad legal de jubilación.

Además, los trabajadores que cumplan con los requisitos, también podrán acceder a una jubilación parcial o flexible, que permiten la compatibilización con un contrato de trabajo.

Actualmente, se calcula que en nuestro país hay más de seis millones de personas beneficiarias de estas pensiones, siendo las prestaciones que concentran la mayor parte del gasto de la Seguridad Social.

Requisitos para acceder a la pensión de jubilación ordinaria

La jubilación ordinaria es la pensión de jubilación más común. Se trata de una prestación vitalicia y contributiva cuya cuantía viene determinada por las aportaciones que el trabajador haya hecho a la Seguridad Social. 

Para acceder a este tipo de prestación, los trabajadores deben cumplir con unos requisitos de edad y cotización mínimos, que van aumentando cada año como consecuencia de la reforma de las pensiones de 2013. 

Como consecuencia, en este 2022 los contribuyentes que quieran beneficiarse de este tipo de pensiones deben tener 66 años y dos meses, aunque aquellos que hayan cotizado 37 años y seis meses, o más, podrán acceder a ella con 65 años. 

Además, para poder cobrar estas pensiones, será necesario tener cotizados un mínimo de quince años y que al menos dos de ellos estén comprendidos dentro de los quince años anteriores al momento de la solicitud de la prestación. 

  • Edad mínima: 66 años y dos meses, o 65 en caso de que se hayan cotizado 37 años y seis meses o más.

  • Cotización mínima: de quince años, de los que al menos dos deberán estar comprendidos dentro de los quince años anteriores a la fecha de solicitud de la pensión.

Requisitos para acceder a la pensión de jubilación anticipada

La jubilación anticipada es una prestación diseñada para aquellos trabajadores que quieran retirarse antes de alcanzar la edad legal de jubilación, fijada en este 2022 en 66 años y dos meses. 

En concreto, estas pensiones permiten que los trabajadores abandonen el mercado laboral entre dos y cuatro años antes de alcanzar la edad legal de jubilación, pero aplican unos coeficientes reductores que reducirán el importe final de la prestación. 

En este 2022, como consecuencia de la reforma de las pensiones aprobada el pasado mes de julio, estos coeficientes se aplican en función del periodo de cotización acumulado y del número de meses de anticipo con respecto a la edad legal de jubilación, hasta un máximo de 24 mensualidades. Además, en lugar de imponerse sobre la base reguladora, se aplican directamente sobre la cuantía de la pensión que se calcule. 

Los porcentajes máximos y mínimos de estos coeficientes dependerán del tipo de jubilación anticipada que se solicite, que puede ser voluntaria o forzosa

Jubilación anticipada voluntaria

Es aquella en la que el trabajador decide voluntariamente abandonar el mercado laboral. Para acceder a este tipo de prestación, los contribuyentes deberán tener, como máximo, dos años menos que la edad legal de jubilación

Como consecuencia, en 2022 los trabajadores que quieran beneficiarse de esta prestación deberán tener, como mínimo, 64 años y dos meses, y acreditar un periodo de cotización de 35 años, de los que al menos dos deberán estar comprendidos en los quince años anteriores a la fecha de solicitud. 

En caso de los trabajadores que hayan cotizado 37 años y seis meses, sin embargo, la edad de jubilación legal que se les aplicaría sería de 65 años, por lo que podrán abandonar el mercado laboral a los 63 años.

Los coeficientes reductores que se aplicarán en los solicitantes de la jubilación anticipada voluntaria irán desde un máximo del 21% a un mínimo del 2,81%, y perjudicarán, sobre todo, a aquellos trabajadores que abandonen el mercado laboral con la máxima anticipación posible y a aquellos que se retiren con tres meses o menos de anticipo

  • Edad mínima: 64 años y dos meses o, en caso de cumplir con los requisitos, 63.

  • Cotización mínima: 35 años, de los que al menos dos deben estar comprendidos en los quince años anteriores a la fecha de solicitud de la pensión.

  • Coeficientes reductores: de entre el 21% al 2,81%.

Jubilación anticipada forzosa

Es aquella a la que los trabajadores acceden de manera forzosa, generalmente por el cese involuntario del trabajo. Para poder cobrar esta prestación, los contribuyentes deberán tener, como máximo, cuatro años menos que la edad legal de jubilación. Además, tendrán que estar inscritos como demandantes de empleo durante, al menos, los seis meses anteriores a la solicitud.

Como resultado, en este 2022 los trabajadores que quieran beneficiarse de esta pensión deberán tener un mínimo de 62 años y dos meses. Además, tendrán que demostrar que han cotizado durante al menos 33 años, de los que al menos dos tendrán que estar comprendidos en los quince años anteriores a la fecha de solicitud.

Los trabajadores que hayan cotizado 37 años y seis meses, o más, podrán acceder a la jubilación antes, ya que la edad de jubilación que se les aplicaría sería de 65 años. Como consecuencia, podrán abandonar el mercado laboral con tan solo 61 años. 

En estas situaciones, los coeficientes reductores que se aplicarán a los solicitantes podrán alcanzar un 30% si se han cotizado menos de 38 años y seis meses y se quiere abandonar el mercado con cuatro años de anticipación.  En caso de que se hayan cotizado 44 años y seis meses, o más, el porcentaje que se aplicará será del 0,5% por mes adelantado.

  • Edad mínima: 62 años y dos meses o, en caso de cumplir con los requisitos, 61.

  • Cotización mínima: 33 años, de los que al menos dos deberán estar comprendidos en los quince años anteriores a la fecha de solicitud de la prestación.

  • Coeficientes reductores: hasta el 30%, si se han cotizado menos de 38 años y seis meses, o del 0,5% por mes de adelanto, si se han cotizado 44 años y seis meses o más.

¿Cómo se calcula la pensión de jubilación?

En España, la cuantía de la pensión de jubilación la calcula la Seguridad Social a partir de los años trabajados por el pensionista durante su vida laboral y la base de cotización que se le ha aplicado en los últimos años de su carrera profesional. 

A raíz de la reforma de pensiones de 2013, los años computables para obtener la base de cotización aumentan cada año. Como resultado, en este 2022 se tendrán en cuenta los 25 años de cotización inmediatamente anteriores a la fecha causante de la solicitud, lo que equivale a 300 mensualidades.

Pasos para calcular la cuantía de la pensión de jubilación ordinaria

Para conocer el importe que percibiremos por la prestación de jubilación, lo primero que debemos hacer es conocer la base reguladora. Para ello, tendremos que sumar la cotización de estas 300 mensualidades y dividir el resultado entre 350. 

Una vez hayamos obtenido nuestra base reguladora, tendremos que aplicar una serie de coeficientes en función de los años que hayamos cotizado a lo largo de nuestra carrera profesional.

En este sentido, es importante tener en cuenta que los años de cotización mínimos para poder jubilarse son 15. En caso de no tenerlos, los solicitantes no podrán adscribirse a las pensiones de jubilación contributivas, y deberán buscar acceder a la prestación no contributiva. 

Además, es importante tener en cuenta que el mínimo de cotización de quince años no dará acceso a la prestación íntegra. Al contrario, aquellos que solo puedan acreditar quince años cotizados tendrán derecho solo a un 50% de su pensión

Este coeficiente irá aumentando a partir del decimosexto año de cotización. En concreto, y tal y como recoge la Seguridad Social, el porcentaje se incrementará un 0,19% por cada mes adicional de cotización entre los meses 1 y 248, y un 0,18% por cada mes posterior a los 248. 

Estos porcentajes no podrán superar el 100%, salvo en aquellos casos en los que el solicitante acceda a la prestación con una edad superior a la edad legal mínima. En caso de que se quiera cobrar el importe íntegro de la pensión, por su parte, los solicitantes tendrán que haber cotizado 36 años y 2 meses.

  1. Cálculo de la base reguladora: se calcula sumando las cotizaciones obtenidas en los 25 años anteriores a la fecha de solicitud y dividiendo este resultado por 350. 

  2. Aplicación de los coeficientes de reducción: estos variarán en función de los años cotizados a lo largo de toda la vida laboral. Para obtener la pensión íntegra, los trabajadores deberán haber cotizado 36 años y dos meses.

Si el trabajador accede a la prestación de manera anticipada, ya sea voluntaria o forzosamente, deberá aplicar los coeficientes reductores a la pensión teórica que le hubiese correspondido en caso de que hubiese accedido por la vía ordinaria para conocer la cuantía de su pensión. 

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre cómo se calcula la pensión de jubilación

La pensión de jubilación es una prestación económica vitalicia que la Seguridad Social otorga a los trabajadores que se retiran del mercado laboral.

Esta prestación puede ser tanto contributiva como no contributiva, es decir, se concede tanto a los trabajadores que hayan cotizado un mínimo de años a la Seguridad Social como a aquellos que no hayan cotizado nunca. No obstante, para acceder a ellas es necesario tener una edad mínima.

Dentro de las pensiones de jubilación podemos encontrar una gran variedad de tipos, dependiendo de las circunstancias que lleven al trabajador a abandonar el mercado laboral. A excepción de la pensión no contributiva, todas estas modalidades pertenecen al Régimen General o a los Regímenes Especiales de la Seguridad Social, siendo las más habituales las pensiones ordinarias y las anticipadas.

La jubilación ordinaria es la pensión de jubilación más común. Se trata de una prestación vitalicia y contributiva cuya cuantía viene determinada por las aportaciones que el trabajador haya hecho a la Seguridad Social y a la que el contribuyente accede por iniciativa propia.

Para cobrar la pensión de jubilación ordinaria, los trabajadores deben tener 66 años y dos meses, o 65 en caso de que hayan cotizado 37 años y seis meses o más.

Además, tienen que haber cotizado un mínimo de quince años, de los que al menos dos deberán estar comprendidos dentro de los quince años anteriores a la fecha de solicitud de la pensión.

La pensión de jubilación anticipada es una prestación diseñada para aquellos trabajadores que quieran retirarse antes de alcanzar la edad legal de jubilación.

Puede ser de dos tipos: voluntaria, si el trabajador decide abandonar el mercado laboral por iniciativa propia, o forzosa, cuando el trabajador se retira de manera forzosa, generalmente por el cese involuntario del trabajo.

Estas pensiones permiten que los trabajadores abandonen el mercado laboral entre dos y cuatro años antes de alcanzar la edad legal de jubilación, pero aplican unos coeficientes reductores que reducirán el importe final de la prestación. 

Para acceder a una pensión de jubilación anticipada voluntaria, los trabajadores deberán haber cotizado un mínimo de 35 años y tener, como máximo, dos años menos que la edad legal de jubilación.

En estos casos, los coeficientes reductores que se aplicarán irán desde un máximo del 21% a un mínimo del 2,81%, y perjudicarán, sobre todo, a aquellos trabajadores que abandonen el mercado laboral con la máxima anticipación posible y a aquellos que se retiren con tres meses o menos de anticipo.

Para acceder a una pensión de jubilación anticipada forzosa, los trabajadores deberán haber cotizado un mínimo de 33 años y tener, como máximo, cuatro años menos que la edad legal de jubilación.

En estos casos, los coeficientes reductores que se aplicarán a los solicitantes podrán alcanzar un 30% si se han cotizado menos de 38 años y seis meses y se quiere abandonar el mercado con cuatro años de anticipación.  En caso de que se hayan cotizado 44 años y seis meses, o más, el porcentaje que se aplicará será del 0,5% por mes adelantado.

En España, la cuantía de la pensión de jubilación la calcula la Seguridad Social a partir de los años trabajados por el pensionista durante su vida laboral y la base de cotización que se le ha aplicado en los últimos años de su carrera profesional. 

A raíz de la reforma de pensiones de 2013, los años computables para obtener la base de cotización aumentan cada año. Como resultado, en este 2022 se tendrán en cuenta los 25 años de cotización inmediatamente anteriores a la fecha causante de la solicitud, lo que equivale a 300 mensualidades.

Para calcular la cuantía de la pensión de jubilación ordinaria, lo primero que se debe hacer es calcular la base reguladora, que se obtiene sumando las cotizaciones obtenidas en los 25 años anteriores a la fecha de solicitud y dividiendo este resultado por 350.

Una vez se conozca la base reguladora, se deben aplicar una serie de coeficientes en función de los años que se hayan cotizado a lo largo de la vida laboral.

Este porcentaje comenzará en un 50% a los quince años de cotización, e irá aumentando a partir del decimosexto año de cotización. Así, el porcentaje se incrementará un 0,19% por cada mes adicional de cotización entre los meses 1 y 248, y un 0,18% por cada mes posterior a los 248.  Una vez lo hayamos aplicado, obtendremos la cuantía de nuestra pensión.

La pensión de jubilación anticipada, ya sea voluntaria o forzosa, se obtiene aplicando los coeficientes reductores a la pensión teórica que le hubiese correspondido al trabajador en caso de que hubiera accedido a la prestación por la vía ordinaria.