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¿Cómo se calcula la financiación de un coche?

¿Quieres comprarte un coche nuevo y no sabes cómo pagarlo? Descubre con Lendo los distintos tipos de financiación a los que puedes recurrir para comprar un nuevo vehículo y averigua cómo calcular tu cuota mensual.

Cómo se calcula la financiación de un coche

3/12/2021

¿Cómo se calcula la financiación de un coche? Si estás pensando en adquirir un nuevo vehículo, es probable que te hayas hecho esta pregunta. Y no es para menos, considerando que se trata de una inversión importante a la que destinaremos buena parte de nuestros ahorros. 

Según los últimos datos de ANFAC, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, entre enero y noviembre de 2021 se han vendido 773.396 vehículos en nuestro país, un 4% más que en los once primeros meses de 2020 y un 33% menos que en mismo periodo de 2019. Estas ventas se concentran, principalmente, en vehículos ligeros, segmento que ha acumulado 140.984 matriculaciones en lo que va de año, mientras que los industriales, autobuses, autocares y microbuses han concentrado 21.075 unidades. 

Estas compras, en su mayoría, se han financiado. Dada el alto desembolso que supone la adquisición de un coche, ya sea nuevo o de segunda mano, son muchos los consumidores que se ven obligados a recurrir a métodos de financiación para asumir el coste total del vehículo, siendo los préstamos la opción más habitual.

De acuerdo a los datos de un reciente estudio elaborado por Younited y recogido por Europa Press, solo entre enero y la primera mitad del mes de septiembre el número de solicitudes de créditos para adquirir coches nuevos ha aumentado un 51,5%, lo que implica que los españoles han pedido más de 244 millones de euros para financiar estas compras. Además, se calcula que, de media, estos préstamos tenían un importe de aproximadamente unos 12.683 euros. 

A pesar de que los créditos son la opción más popular, existen otras vías con las que podemos comprar el coche de nuestros sueños sin dejar nuestra cuenta bancaria bajo mínimos, como la financiera del propio concesionario, el renting, el leasing o incluso la tarjeta de crédito. No obstante, antes de decantarnos por un método, es importante que sepamos cómo se calcula la financiación de un coche para evitar posibles sustos. 

Métodos para financiar la compra de un coche

A la hora de buscar financiación para adquirir un nuevo coche, podemos recurrir a varias opciones dependiendo de nuestra situación económica y de nuestra capacidad de ahorro. Estas son algunas de las más populares:

  • Financiera de los concesionarios: se trata de la opción más cómoda y rápida para financiar un coche. Este método permite entregar una parte del precio total del vehículo como entrada y abonar el montante restante en pagos mensuales. Se trata de un tipo de crédito concedido por la propia marca propietaria del concesionario o por sus entidades asociadas y, como tal, cuenta con unos tipos de interés y comisiones. Su principal ventaja es que los requisitos que imponen son mínimos. Además, el concesionario suele encargarse de todo el papeleo necesario. Sin embargo, suelen ofrecer unos tipos de interés menos competitivos que los de las entidades bancarias y su contratación suele estar vinculada con la adquisición de una serie de seguros que incrementan el precio total que deberemos pagar.

  • Préstamos bancarios: los créditos y préstamos personales son una de las opciones más recurridas a la hora de conseguir la financiación necesaria para adquirir un nuevo coche. Estos productos se caracterizan por ofrecer a sus usuarios una determinada cantidad de dinero con la condición de que devuelva tanto el importe prestado como los intereses y gastos derivados de la operación dentro de un plazo de amortización concreto. Con ellos, los clientes pueden solicitar exactamente el importe que necesitan para su proyecto y el plazo de devolución en el que les gustaría devolverlo. Sus tipos de interés suelen ser más competitivos que los que ofrecen los concesionarios, pero los plazos de tramitación son más lentos. Además, piden más requisitos, como un justificante de ingresos o un aval que sirva como garantía. 

  • Multiopción: una vía más novedosa que ha ganado popularidad en los últimos años. Básicamente, se trata de una opción de alquiler a largo plazo. La financiación multiopción permite que los clientes paguen una entrada por el vehículo y una serie de cuotas mensuales durante un periodo determinado de tiempo. Una vez haya transcurrido este tiempo, quedará un montante final, equivalente al valor de compra del vehículo, que el cliente decidirá si abona o no. En caso de pagarlo, el usuario se quedará con el vehículo. En caso contrario, lo devolverá y, si quiere, podrá iniciar el mismo proceso con otro coche de la marca. Por norma general, además, este método de financiación suele llevar incorporado un seguro de mantenimiento. Su gran ventaja es que solo tienes que preocuparte por los gastos de gasolina, pero tiene el inconveniente de ser una opción muy poco flexible. 

  • Renting y Leasing: dos opciones de alquiler recomendables tanto para las empresas como para los autónomos. El leasing permite que los usuarios firmen un contrato de arrendamiento con posibilidad de compra al final con la marca o compañía, a la que deberá abonar una cuota mensual que incluye IVA, costes de amortización, de financiación e intereses. Además, suele exigirse que se aporte una entrada por el vehículo. En el renting, en cambio, los usuarios firman un contrato de arrendamiento a largo plazo, de uno a cinco años, pero sin opción de compra al final. En este método, los clientes deberán abonar una cuota mensual fija que varía en función del precio del vehículo, la duración del contrato y los costes necesarios para poner a punto el vehículo, es decir, el impuesto de matriculación, del seguro e incluso los trámites de la ITV. No se suele pedir entrada. 

  • Tarjeta de crédito: esta es una alternativa disponible solo para aquellos que quieran adquirir un coche de segunda mano barato, con un coste de menos de 3.000 euros. En estos casos, siempre se puede financiar la compra utilizando tu tarjeta de crédito, lo que te permitirá establecer tanto la cantidad que pagas mensualmente como los plazos en los que financiarás la compra. Se trata, no obstante, de una opción mucho más cara que otras alternativas, ya que los intereses que habrá que abonar son mucho más elevados.

¿Cómo financiar la compra de un coche? Aspectos clave a tener en cuenta

A la hora de comprar un coche, lo más habitual es que recurramos a un crédito bancario o a la financiera del propio concesionario. Antes de firmar el contrato, sin embargo, es importante que sepamos si realmente podemos permitirnos este préstamo para evitar posibles problemas financieros en el futuro. Para ello, tenemos que tener en cuenta tres aspectos clave:

  • La entrada del coche: a pesar de que no todos los bancos y concesionarios te obligan a pagar la entrada del coche por adelantado, puede darse el caso en el que sí nos exijan asumirla. Además, a la hora de financiar una compra de gran valor como esta, es recomendable que paguemos una entrada para evitar endeudarnos en exceso y pagar menos intereses. En estos casos, debemos tener en cuenta que el precio de la entrada de un coche suele equivaler al 20% del precio total del vehículo, por lo que tendremos que tener este importe ahorrado.

  • Los intereses: los intereses son el precio que debemos pagarle al prestamista por habernos concedido el dinero. Se trata de un porcentaje del precio total del crédito y, como tal, varía dependiendo de la cantidad que hayamos solicitado, del plazo de amortización en el que queramos devolverlo y de la entidad que otorga el crédito, que es quien los fija. A la hora de saber si podemos permitirnos un préstamo para financiar la compra de un coche, es importante que nos fijemos en el tipo de interés que nos aplican, ya que en función de ellos tendremos que pagar más o menos por nuestro préstamo, y que comparemos opciones de distintas entidades para encontrar aquella que más se ajuste a nuestra capacidad económica. 

  • Las comisiones: además de los intereses que nos cobrarán por nuestro préstamo, cuando solicitamos dinero a un banco o concesionario lo habitual es que tengamos que pagar también unas comisiones que, por lo general, se sitúan entre un 2% y un 3% del importe total del crédito. Si queremos contratar uno de estos productos financieros, es importante que tengamos en cuenta estos gastos, que aparecerán incluidos, junto con los intereses, en la TAE (tasa anual equivalente) del crédito.

Aparte de tener en cuenta estos tres aspectos, siempre que contratemos un préstamo, independientemente de su finalidad, tendremos que asegurarnos de que podemos pagar la cuota mensual cómodamente, sin apuros. En estos casos, es recomendable que lo que paguemos por nuestro préstamo no suponga más del 30% de nuestros ingresos mensuales y que el plazo de amortización no sea demasiado alto para evitar pagar más intereses. 

¿Cómo calcular la cuota mensual de mi préstamo para coche?

Al igual que ocurre con todo tipo de créditos, a la hora de calcular cuánto tendríamos que pagar mensualmente por nuestro préstamo para coche debemos tener en cuenta tres factores: el dinero que hayamos solicitado, el tipo de interés y el plazo de devolución. 

La cuota mensual de un crédito se calcula sumando el importe total del préstamo y los intereses que nos aplican y dividiendo este resultado por el plazo de amortización. Cuanto mayor sea el plazo de devolución, menor será el importe que tendremos que pagar mensualmente, pero, ojo, esto no significa que el préstamo será más barato. Al contrario, cuanto más tardemos en devolver el préstamo, más intereses tendremos que pagar, por lo que, a la larga, el crédito será mucho más caro. 

Para calcular el importe que tendríamos que pagar mes a mes por nuestro préstamo, basta con que apliquemos la siguiente fórmula matemática: C/ 1-(1+i)-n. ¿Incomprensible? No te asustes, porque en realidad es muy sencillo: la C equivale al capital que hemos solicitado; la i, al tipo de interés que nos aplican; y la n es igual al número de mensualidades de nuestro préstamo. 

Para saber el importe que tendremos que pagar, solo hay que sustituir las letras por las cifras que ya conocemos. Por ejemplo: imagínate que quieres solicitar un préstamo de 5.000 euros con un tipo de interés del 1,83% y un plazo de devolución de un año, es decir, en 12 mensualidades. La fórmula quedaría así: 10.000/1-(1+0,0183)-12, lo que nos daría un resultado de -416. Este número saldrá siempre en negativo porque es un pago, es decir, un importe que nos van a descontar de nuestra cuenta corriente.

No obstante, si quieres calcular la cuota mensual que tendrías que pagar por tu préstamo y no levantarte dolor de cabeza probando fórmulas y números, la opción más cómoda es que recurras a nuestro simulador. Tan solo tienes que introducir el importe que deseas solicitar y el plazo en el que te gustaría devolverlo para que, de manera automática, aparezca una cuota aproximada de lo que tendrías que pagar mes a mes.

Estos cálculos, no obstante, están hechos en base a un tipo de interés genérico, por lo que, si quieres saber cuál sería la cuota exacta de tu préstamo, tendrás que hacer una solicitud. El proceso es completamente gratuito y no vinculante, y te permitirá conocer las ofertas de todos nuestros socios colaboradores. 

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