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Campaña de la Renta 2021: ¿se pagan más impuestos en la Declaración por tener dos pagadores?

Uno de los mitos más extendidos del mundo laboral es que la Declaración de la Renta siempre sale a pagar cuando se tienen dos o más pagadores. En este artículo, os explicamos por qué una persona con más de un pagador puede acabar pagándole a Hacienda y qué se debe hacer para evitarlo.

Campaña de la Renta 2021: ¿se pagan más impuestos en la Declaración por tener dos pagadores?

9/3/2022

¿Tienes dos pagadores y temes que la Declaración de la Renta te salga a pagar? Uno de los mitos más extendidos en el mundo laboral es que Hacienda obliga a los contribuyentes con dos o más pagadores a pagar más IRPF en la Campaña de la Renta.

Ya sea porque tenemos dos trabajos o porque hemos empezado a trabajar en una compañía tras un periodo cobrando la prestación del pago, tener dos pagadores en un mismo año fiscal se suele asociar con un ‘hachazo’ de la Agencia Tributaria y una Declaración mucho más complicada que siempre, sin excepción, sale a pagar

La realidad, sin embargo, es muy distinta, ya que tener dos pagadores no tiene por qué traducirse en pagar más impuestos. Aprovechando que el próximo seis de abril arranca la Campaña de la Renta de 2021, en este artículo os explicamos por qué una persona con dos pagadores puede llegar a pagar en la Declaración de la Renta y cómo evitarlo.

¿Cuándo considera la Agencia Tributaria que hay dos pagadores?

Por norma general, la Agencia Tributaria establece que cualquier cambio de CIF (Código de Identificación Fiscal) en la empresa u organismo del que recibimos un salario implica la existencia de un nuevo pagador, por lo que las situaciones en las que se puede considerar que un trabajador tiene dos o más pagadores son muy variadas.

Como consecuencia, no solo se entiende que tienen dos pagadores aquellos trabajadores que compaginan dos trabajos o hacen colaboraciones con distintas empresas, sino también aquellos que en un mismo año fiscal han cambiado de empleo o han percibido un salario y una prestación pública, como el paro. Además, se considera que aquellos trabajadores afectados por un ERTE y aquellos que compatibilizan el Ingreso Mínimo Vital con la percepción de un salario también tienen dos pagadores

Sin embargo, no todos los trabajadores que tienen dos o más pagadores están obligados a hacer la Declaración de la Renta. Al contrario, para que sea obligatorio presentar este trámite es necesario cumplir unos mínimos de recaudación, tal y como ocurre con aquellos contribuyentes que reciben sus rentas de un solo pagador.

En concreto, la Agencia Tributaria establece que aquellos trabajadores con dos o más pagadores con unos rendimientos íntegros del trabajo inferiores a 14.000 euros no tendrán que presentar su Declaración.

No obstante, este límite puede ascender hasta los 22.000 euros si la cantidad total percibida por los pagadores adicionales no supera los 1.500 euros. En el caso del importe del Ingreso Mínimo Vital, además, estas cuantías estarán libres de impuestos sobre la renta, aunque los beneficiarios están obligados a presentar la Declaración

  • 22.000 euros: si la cantidad total percibida por los pagadores adicionales no supera los 1.500 euros.

  • 14.000 euros: si la cantidad total percibida por los pagadores adicionales sí supera los 1.5000 euros.

¿Se paga más a Hacienda por tener más de un pagador?

Cuando se tienen dos o más pagadores en un mismo año fiscal, es habitual que la Declaración de la Renta salga a pagar. Sin embargo, haber percibido rentas de dos o más empresas u organismos no implica necesariamente que se deba pagar a Hacienda, ya que lo que marca el resultado de nuestra Declaración son las retenciones del IRPF.

El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es un impuesto que grava las rentas obtenidas por una persona física a lo largo de un año. Se trata de un tributo personal, directo y progresivo que funciona por tramos cuyo porcentaje aumenta a medida que suben los ingresos y beneficios. Es decir: cuanto más se gana, más se paga

Este impuesto se liquida anualmente con la Declaración de la Renta, es decir, entre los meses de abril y junio. Sin embargo, a lo largo de todo el ejercicio fiscal, las empresas deben abonar el IRPF a sus trabajadores mediante las deducciones y retenciones en su nómina. 

Este cálculo se realiza en base al sueldo y las circunstancias familiares del trabajador, y se hace con el objetivo de que el contribuyente no tenga que pagarle a Hacienda a la hora de hacer la Declaración de la Renta. No obstante, es bastante común que exista una pequeña desviación entre las retenciones que nos aplica la compañía y los impuestos que realmente debemos abonar por nuestros ingresos. 

Cuando esto ocurre, pueden darse dos situaciones. Si las retenciones han sido demasiado elevadas, la Declaración nos saldrá a devolver, y Hacienda nos tendrá que ingresar la diferencia. Por el contrario, si las retenciones que nos han aplicado son demasiado bajas, la Declaración nos saldrá a pagar, y seremos nosotros quienes tendremos que abonar la diferencia a la Agencia Tributaria. 

El número de pagadores que tengamos no afecta, técnicamente, a nuestra Declaración, ya que Hacienda realiza sus cálculos en base a los ingresos que hayamos percibido y las retenciones que se nos haya aplicado a lo largo de todo el ejercicio. 

¿Por qué la Declaración de la Renta suele salir a pagar si tengo dos o más pagadores?

A pesar de que la teoría dice que Hacienda no aplica más impuestos a aquellos contribuyentes que tengan dos o más pagadores, la realidad es que la Declaración de los trabajadores que reciben rentas de más de una empresa suele salir a pagar. 

Como consecuencia, se ha extendido el mito en el mundo laboral de que tener dos pagadores es sinónimo inequívoco de tener que pagar más impuestos a Hacienda, pero la realidad es que esta situación no depende de los pagadores, sino de las retenciones que hemos pagado. 

Al trabajar para más de una empresa, cada compañía aplica sobre nuestro sueldo las retenciones correspondientes al total que nos han pagado, sin tener en cuenta los ingresos que percibimos de la otra empresa u organismo. Es decir: aplican los porcentajes de forma individual, como si la única renta que se percibe fuese la del salario que nos pagan. 

La Agencia Tributaria, en cambio, tiene en cuenta todas las rentas que percibimos para calcular cuál sería el porcentaje de IRPF que nos corresponde por nuestros ingresos. Como consecuencia, las retenciones que se nos aplican por tener dos pagadores suelen ser menores que las que nos corresponde por el tramo impositivo del IRPF al que pertenecemos, lo que se traduce en una Declaración positiva y en la obligación de pagar a Hacienda.

Pongamos un ejemplo. Un trabajador percibe 11.000 euros de una empresa y 8.000 de otra compañía. Si atendemos a los tramos del IRPF, la primera compañía debería aplicarle, en teoría, una retención del 19%, que es la que le corresponde por pertenecer al primer tramo del IRPF (fijado en un 19% para aquellas rentas inferiores a 12.450 euros). Lo mismo ocurre con la segunda empresa, que también aplicaría unas retenciones del 19%. 

Al aplicar estos porcentajes, sin embargo, este trabajador estará pagando menos impuestos a Hacienda de los que le corresponde, ya que el total de sus ingresos es de 19.000 euros, una cifra para la que se aplica una retención del 24%.

Como el impuesto del IRPF es progresivo y se aplica por tramos en función de los ingresos percibidos, a la hora de hacer la Declaración tendremos que abonar la diferencia entre la retención que hemos estado pagando y la que realmente nos deberían haber cobrado por nuestros ingresos. 

Lo mismo ocurre cuando cobramos la prestación de desempleo, ya que el SEPE, que sí se considera un pagador, suele aplicar unas retenciones mínimas. Como consecuencia, es muy probable que la Declaración nos salga a pagar en los años fiscales en los que percibimos un salario y la prestación de desempleo

Para solucionar estos problemas y evitar el temido ‘hachazo’ de Hacienda, es importante que revisemos en nuestras nóminas las retenciones del IRPF que se nos están aplicando y que solicitemos a nuestros segundos pagadores que incrementen el porcentaje del IRPF que nos imponen para ajustarlo a la realidad de nuestros ingresos. 

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre si se pagan más impuestos en la Declaración de la Renta por tener dos pagadores

No. A pesar de ser un mito muy extendido, tener dos pagadores no implica necesariamente que la Declaración de la Renta nos vaya a salir a pagar ni que tengamos que pagar más impuestos a Hacienda.

Por norma general, la Agencia Tributaria establece que cualquier cambio de CIF (Código de Identificación Fiscal) en la empresa u organismo del que recibimos un salario implica la existencia de un nuevo pagador, por lo que las situaciones en las que se puede considerar que un trabajador tiene dos o más pagadores son muy variadas.

Sí. El SEPE cuenta como un pagador, por lo que si en un año fiscal hemos cobrado una prestación pública y un salario, se entenderá que hemos tenido dos pagadores.

No necesariamente. Los contribuyentes que tengan dos trabajadores solo estarán obligados a presentar la Declaración de la Renta si superan los siguientes ingresos mínimos:

  • 22.000 euros: si la cantidad total percibida por los pagadores adicionales no supera los 1.500 euros.

  • 14.000 euros: si la cantidad total percibida por los pagadores adicionales sí supera los 1.5000 euros.

Para calcular el resultado de la Declaración de la Renta, la Agencia Tributaria tiene en cuenta los ingresos que han percibido los contribuyentes y las retenciones del IRPF que se les ha aplicado.

El IRPF es un impuesto que grava las rentas obtenidas por una persona física a lo largo de un año. Se trata de un tributo personal, directo y progresivo que funciona por tramos cuyo porcentaje aumenta a medida que suben los ingresos y beneficios. Es decir: cuanto más se gana, más se paga. 

El IRPF se liquida anualmente con la Declaración de la Renta, es decir, entre los meses de abril y junio. Sin embargo, a lo largo de todo el ejercicio fiscal, las empresas están obligadas a abonar el IRPF a sus trabajadores mediante las deducciones y retenciones en su nómina. 

Las retenciones del IRPF se calculan en base al sueldo y las circunstancias familiares del trabajador, y se hace con el objetivo de que el contribuyente no tenga que pagarle a Hacienda a la hora de hacer la Declaración de la Renta. No obstante, a veces puede haber desviaciones entre las retenciones que nos aplican y los ingresos que debemos pagar.

La Declaración de la Renta suele salir a pagar cuando se tienen dos pagadores porque las empresas aplican las retenciones de forma individual, sin tener en cuenta los ingresos que percibimos de otra compañía u organismo. Como consecuencia, el porcentaje de IRPF que se paga suele ser inferior al que realmente nos corresponde por nuestros ingresos.

Para evitar que la Declaración de la Renta salga a pagar cuando se tienen dos o más pagadores, es recomendable que revisemos en nuestras nóminas las retenciones del IRPF que se nos están aplicando y que solicitemos a nuestros segundos pagadores que incrementen el porcentaje del IRPF que nos aplican para ajustarlo a la realidad de nuestros ingresos.