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Las nuevas cuotas de autónomos: ¿qué es lo que propone el Gobierno y cómo te afectarían?

El segundo paquete de medidas de la reforma de pensiones del ministro Escrivá incluye un polémico cambio en el sistema de cotización de los autónomos, que pasarán a cotizar en función de sus ingresos. En este artículo, os contamos cuáles son las propuestas del Gobierno y cómo afectarían a estos trabajadores.

Las nuevas cuotas de autónomos: ¿qué es lo que propone el Gobierno y cómo te afectarían?

15/2/2022

Seguro que en las últimas semanas has oído hablar de las nuevas cuotas para autónomos que ha propuesto el Gobierno. Tras haber aprobado el pasado mes de junio el primer conjunto de medidas de la reforma de pensiones, el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, liderado por el ministro Escrivá, ha comenzado las negociaciones con los agentes sociales para pactar el segundo paquete de normas con el que se pondrá fin a la transformación del sistema público de pensiones. 

Este nuevo bloque, que espera aprobarse a lo largo de 2022 para que pueda entrar en vigor a finales de año, afectará tanto a los pensionistas como a los autónomos, trabajadores del Régimen General e incluso a la Seguridad Social, e incluye algunos de los asuntos más espinosos, como el aumento de las bases mínimas de cotización, el mecanismo de equidad intergeneracional que sustituirá al factor de sostenibilidad aprobado por el Gobierno de Rajoy o la cotización de los autónomos. 

Precisamente, uno de los puntos que más ruido ha generado en lo que llevamos de año es el nuevo sistema de cotización por ingresos reales que el Gobierno quiere aplicar a los autónomos, un colectivo que actualmente integran más de tres millones de personas. 

Este mecanismo, que plantea un sistema flexible por tramos, obligará a los trabajadores por cuenta propia a asumir unas nuevas cuotas en función de sus rendimientos de trabajo y sustituirá a la normativa actual, por la que los autónomos pueden elegir voluntariamente cuánto quieren cotizar. En este artículo, vamos a profundizar en esta nueva propuesta y en la polémica que ha despertado entre estos trabajadores. 

La cotización de los autónomos: ¿cómo cotizan los trabajadores por cuenta propia?

Los autónomos son aquellos trabajadores que realizan sus labor profesional por cuenta propia, sin formar parte de la plantilla fija de ninguna compañía. 

Estos trabajadores pertenecen al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social (RETA) y, al igual que los empleados de una compañía, están obligados a cotizar y a pagar sus correspondientes impuestos a Hacienda, aunque con diferencias.

La cotización de los autónomos se realiza a través del ingreso de unas cuotas mensuales que el propio autónomo debe asumir y que varían dependiendo tanto de los ingresos percibidos como de los años que lleve trabajando por cuenta propia. 

Esta cuota, a su vez, se calcula aplicando el tipo a una base de cotización elegida por el propio trabajador entre los mínimos y los máximos que le correspondan, una posibilidad de la que no disfrutan los asalariados, cuya cuota se calcula de manera automática. 

Generalmente, los tipos de cotización y bases varían cada año. Así, y tras experimentar un aumento, en este 2022 se establece una base mínima de cotización de 960,06 euros mensuales y una máxima de 4.139,40 euros mensuales, mientras que los tipos de cotización, que han registrado un pequeño incremento, se desglosan de la siguiente manera:

  • Para contingencias comunes: 28,30%

  • Para contingencias profesionales: 1,30%

  • Para el cese de actividad: 0,9%

  • Para la formación profesional: 0,1%.

La suma total de las partidas de cotización es de un 30,6%. Al aplicar este porcentaje sobre las bases de cotización, obtenemos una cuota mínima de 293,94 euros mensuales y una máxima de 1.266,66 euros al mes. No obstante, la Seguridad Social recoge una serie de excepciones en las que estas cuotas varían.

La más importante es la que se aplica a aquellos trabajadores que se han dado de alta en el régimen de autónomos por primera vez. En estos casos, en lugar de las bases generales, los trabajadores disfrutarán durante un año de una tarifa plana de 60 euros mensuales, que aumentará hasta los 143,10 euros mensuales entre el 13º y 18º mes  y hasta los 200,30 euros mensuales entre el 19º y el 36º mes.

En el caso de los autónomos que trabajen en municipios de menos de 5.000 habitantes, la tarifa plana de 60 euros se mantendrá durante dos años, a partir de la cual podrán beneficiarse de una bonificación del 30% hasta el tercer año de trabajo. 

Los trabajadores por cuenta propia que tengan alguna discapacidad, hayan sido víctimas del terrorismo o de violencia de género también disfrutarán de una tarifa plana de 60 euros mensuales durante sus dos primeros años de cotización. Una vez transcurrido este tiempo, podrán beneficiarse de una bonificación del 50% de la cuota mínima por contingencias comunes hasta completar un periodo máximo de cinco años tras la fecha de alta. 

Por su parte, aquellos autónomos societarios, es decir, aquellos que hayan constituido una empresa o sociedad mercantil de cualquier tipo, tendrán una base de cotización mínima de 377,87 euros al mes y una máxima de 1.266,66 euros mensuales. 

  • Cotización básica para autónomos: entre 293,94 y 1.266,66 euros mensuales.

  • Cotización para autónomos societarios: entre 377,87 y 1.266,66 euros mensuales. 

  • Tarifa plana: 60 euros mensuales durante los doce primeros meses o los dos primeros años, dependiendo de la naturaleza del trabajador.

Las bases de cotización de los autónomos se pueden cambiar hasta un máximo de cuatro veces por año, siempre y cuando se mantengan dentro de los mínimos y máximos y se solicite a la Tesorería General de la Seguridad Social en los plazos establecidos. 

¿Qué propone la reforma de Escrivá para los trabajadores autónomos? 

El modelo actual de cotización de los autónomos permite que estos trabajadores elijan la base por la que quieren realizar sus aportaciones a la Seguridad Social. Esta libre elección, sin embargo, ha generado varios problemas que afectan tanto a los propios trabajadores como al Estado.

Actualmente, se calcula que en torno a un 85% de los trabajadores por cuenta propia cotizan por la base mínima, una cantidad que, en palabras del propio Gobierno, ha provocado una “merma de recursos para el sistema y un nivel más bajo de acción protectora para los autónomos”, que reciben unas pensiones mucho más reducidas que las de los asalariados.

De hecho, la cuantía de estas prestaciones no alcanza, en muchos casos, ni el importe del Salario Mínimo Profesional ni el importe mínimo de las pensiones, por lo que muchos trabajadores por cuenta propia se ven obligados a solicitar los complementos a mínimos del Estado. 

Esta situación está generando un problema de ingresos que está agravando el déficit del RETA, que genera unas pérdidas de más de 10.000 millones de euros anuales a la Seguridad Social. Para atajar esta “distorsión”, el Gobierno planea cambiar el sistema para imponer un modelo de cotización por tramos basado en los ingresos reales de los autónomos.

Este nuevo mecanismo, que eliminará la posibilidad de libre elección de la que disfrutan actualmente el colectivo, adaptará las cuotas que los autónomos deben aportar a la Seguridad Social a los rendimientos netos que obtengan por el desarrollo de su actividad laboral y ha despertado las quejas de los trabajadores y las asociaciones de autónomos, donde no convence la propuesta.  

¿Cómo son las nuevas cuotas de autónomos propuestas por el Gobierno? 

La polémica por la reforma de las cuotas de autónomos estalló a principios de 2022, cuando el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social presentó su primera propuesta. 

Este primer modelo planteaba un sistema de trece tramos por ingresos de los que nacerían trece cuotas de cotización. El más bajo correspondía a aquellos trabajadores que ingresaban menos de 600 euros mensuales, que tendrían que asumir una cuota de 282 euros mensuales, mientras que el más alto afectaba a aquellos que ganaban más de 4.050 euros al mes, que deberían asumir una cuota de 352 euros al mes. 

Estas cuotas, que se habrían aplicado a partir de 2023, irían evolucionando progresivamente hasta 2031, año en el que se fijarían las cuotas definitivas.

De este modo, la primera propuesta establecía que aquellos trabajadores con unos ingresos por debajo de los 900 euros mensuales verían disminuida su cuota mensual a lo largo de los siguientes nueve años, pasando de la cuota inicial de 282 euros a una cuota final de 184, en el caso de los que ganan menos de 600 euros, y de 245, en el caso de los que ganan entre 600 y 900 euros. 

Los trabajadores con unos ingresos comprendidos entre los 900 y los 1.300 euros mensuales no verían cambios en su cuota, que se mantendría estable durante estos nueve años. Por el contrario, aquellos trabajadores con unos ingresos superiores a los 1.300 euros sí experimentarían un aumento de su cuota, que sería especialmente notorio en el caso de los trabajadores con las rentas más altas, que pasarían de pagar 353 euros mensuales a abonar 1.267 cada mes. 

La primera propuesta del Gobierno fue ampliamente rechazada por las principales asociaciones de autónomos y por los propios trabajadores. Desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), la más mayoritaria, han tildado a la propuesta de “hachazo” e “inasumible”, criticando que tiene un “afán recaudatorio”, unas críticas contra las que se ha defendido el ministro Escrivá arguyendo que el ajuste se realiza no para recaudar, sino porque “lo pidieron los agentes sociales hace ya varios años”. 

Pese a todo, este mes de febrero el Gobierno ha presentado otra propuesta que elimina los dos tramos superiores y reduce las cuotas de los segmentos con ingresos de entre 900 a 1.500 euros mensuales.

Así, con esta nueva fórmula, la cuota máxima que deberán pagar los trabajadores en 2031 se reduciría de 1.267 euros mensuales a 991,44 euros al mes, una cantidad que deberán asumir los trabajadores que generen unos ingresos de más de 3.190 euros mensuales.

Los trabajadores con unos ingresos comprendidos entre los 900 y los 1.500 euros mensuales también verán reducida su cuota. Por el contrario, aquellos trabajadores con los rendimientos más bajos, que en esta nueva propuesta pasa de los 600 euros iniciales a 700, experimentarán un incremento de su cuota, que se situará en los 214,2 euros mensuales y los 244,8.

Críticas de las asociaciones

El Ejecutivo defiende que las modificaciones se han realizado “en respuesta a las diferentes peticiones de los interlocutores sociales”. Sin embargo, la nueva propuesta ha vuelto a encontrarse con el rechazo de las asociaciones de autónomos.

Desde la ATA, han criticado que el Gobierno “siga empeñado en empezar la casa por el tejado” y han denunciado que la propuesta “deja fuera” a aproximadamente un 40% de los autónomos: los societarios y colaboradores, que no tienen rendimientos por actividades económicas. 

Tenemos casi un millón y medio de autónomos que tienen rendimientos cero, y la inmensa mayoría son autónomos societarios y autónomos familiares colaboradores, de los que Hacienda no tiene rendimientos de actividades económicas porque no aparecen en sus DNI”, han criticado, insistiendo en el que el problema no está en los tramos.

La nueva propuesta del Gobierno también ha alejado a la UATAE (Unión de Autónomos UATAE) y UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos), dos asociaciones afines a los sindicatos CCOO y UGT que han rechazado el aumento a las cuotas más bajas. 

“Subir la cuota a quien menos ingresa para perdonarle 500 millones de euros a los tramos más altos va en contra de la filosofía de justicia y solidaridad que debe inspirar una reforma de las cotizaciones de autónomos”, han criticado desde la UATAE. 

“Entendemos que los tramos superiores son los tienen que hacer un mayor esfuerzo contributivo para que los tramos inferiores tengan que reducir su esfuerzo contributivo”, ha declarado, en consonancia, el presidente de la UPTA, Eduardo Abad, que ve la propuesta como “insuficiente”.

Nueva propuesta

Tras la recepción negativa de las asociaciones de autónomos, el ministro Escrivá ha vuelto a presentar una nueva propuesta que rebaja la cuota mínima y aumenta la de los autónomos que más ingresan.

Según fuentes presentes en las negociaciones, el Ministerio planea reducir la cuota de aquellos que ingresan menos de 700 euros al mes a 204 euros mensuales, 10 euros menos que en la propuesta anterior, donde se fijaba una cuota de 214 euros.

Esta disminución se extendería también a los tramos en los que se encuentran la gran mayoría de los autónomos. Así, aquellos que ingresen entre 1.125,9 y 1.300 euros al mes deberán abonar una cuota mensual de 290 euros, en lugar de los 316 propuestos anteriormente, mientras que los trabajadores que perciban entre 1.300 y 1.500 euros deberán abonar 382 euros, en vez de los 392 de la propuesta anterior.

Por el contrario, en esta nueva propuesta el Gobierno recupera uno de los tramos superiores que había eliminado anteriormente: el de 3.620 euros, que se sitúa como tope, por encima del de 3.190 que dominaba la anterior propuesta. Para este nuevo tramo, además, el Gobierno propone una cuota de 1.123 euros.

El Ministerio también ha presentado una serie de cambios que afectan al cálculo de los rendimientos de los autónomos. Así, en lugar de la deducción genérica de los gastos del 5% propuesta anteriormente, el Gobierno establece ahora los siguientes porcentajes: un 3% para los autónomos societarios y un 7% para los demás.

Además, también ha diseñado una prestación extraordinaria para proteger a aquellos trabajadores que se encuentren en situación de dificultad y sufran una disminución de sus ingresos. La cuantía de esta pensión cubrirá un 50% de la base mínima, eliminará el pago de la cuota mensual y no consumirá paro.

Las asociaciones de autónomos han vuelto a rechazar la propuesta del Gobierno. Así, desde UTAE lamentan que la cuota mínima siga estando por encima de los 184 euros que se propuso inicialmente, mientras que la ATA ha criticado que la propuesta es un rechazo en las negociaciones. "El Gobierno sigue empeñado en llevar al suicidio de cotización a muchos autónomos", criticó. La UPTA, no obstante, se ha mostrado más positiva, señalando que se trata "una buena propuesta".

Por el momento, parece que las propuestas del Gobierno están cayendo en saco roto, así que habrá que esperar para conocer cuáles serán las cuotas finales que se aplicarán a los autónomos tras la reforma. 

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre las nuevas cuotas para autónomos que propone el Gobierno

Los autónomos pertenecen al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social (RETA) y cotizan a través del ingreso de una serie de cuotas mensuales que ellos mismos  debe asumir y que varían dependiendo tanto de los ingresos percibidos como de los años que lleve trabajando por cuenta propia. 

Estas cuota, además, se calcula aplicando el tipo a una base de cotización elegida por el propio trabajador entre los mínimos y los máximos que le correspondan, una posibilidad de la que no disfrutan los asalariados, cuya cuota se calcula de manera automática. 

En 2022, la base mínima de cotización es 960,06 euros mensuales, mientras que la máxima asciende hasta los 4.139,40 euros mensuales. Por su parte, los tipos de cotización se desglosan de la siguiente manera:

  • Para contingencias comunes: 28,30%

  • Para contingencias profesionales: 1,30%

  • Para el cese de actividad: 0,9%

  • Para la formación profesional: 0,1%.

En 2022, la cuota mínima de cotización de los autónomos es de 293,94 euros mensuales, mientras que la máxima se sitúa en 1.266,66 euros al mes.

Sí. Los autónomos pueden cambiar su base de cotización hasta un máximo de cuatro veces por año, siempre y cuando se mantengan dentro de los mínimos y máximos y se solicite a la Tesorería General de la Seguridad Social en los plazos establecidos. 

En palabras del Gobierno, el actual sistema de cotización de autónomos ha generado una “merma de recursos para el sistema y un nivel más bajo de acción protectora para los autónomos”. Esto se debe a que un 85% de los autónomos deciden cotizar por la base mínima, lo que reduce tanto los ingresos que recibe el Gobierno como las prestaciones de las que podrán beneficiarse estos trabajadores.

Para solucionar los problemas de rentabilidad del actual sistema de cotización, el Gobierno planea imponer un modelo de cotización por tramos basado en los ingresos reales de los autónomos.

Este nuevo mecanismo eliminará la posibilidad de libre elección de la que disfrutan actualmente el colectivo y adaptará las cuotas que los autónomos deben aportar a la Seguridad Social a los rendimientos netos que obtengan por el desarrollo de su actividad laboral.

Tras presentar una primera y polémica propuesta que incluía trece tramos de cotización con unas cuotas que irían evolucionando progresivamente hasta 2023, el Gobierno ha lanzado una nueva propuesta con once tramos que reduce las cuotas de los segmentos con ingresos de entre 900 a 1.500 euros mensuales.

Con esta nueva fórmula, la cuota máxima que deberán pagar los trabajadores en 2031 se reduciría de 1.267 euros mensuales a 991,44 euros al mes, una cantidad que deberán asumir los trabajadores que generen unos ingresos de más de 3.190 euros mensuales. Sin embargo, aquellos trabajadores con los rendimientos más bajos, que en esta nueva propuesta pasa de los 600 euros iniciales a 700, experimentarán un incremento de su cuota, que se situará entre los 214,2 y los 244,8 euros mensuales.

Las asociaciones de autónomos han rechazado abiertamente las dos propuestas de cuotas del Gobierno. Desde la ATA, han criticado que la primera propuesta, que tildaron de "hachazo", tuviese un "afán recordatorio" y han señalado que la segunda “deja fuera” a aproximadamente un 40% de los autónomos: los societarios y colaboradores, que no tienen rendimientos por actividades económicas. 

Por su parte, desde la UATAE y UPTA han criticado que la nueva propuesta del Gobierno haya aumentado las cuotas que deben asumir los trabajadores con las rentas más bajas, señalando que son los trabajadores de los tramos superiores "los tienen que hacer un mayor esfuerzo contributivo".

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