1. Blog
  2. Información Financiera
  3. ¿Qué es el PER y cómo se calcula?

¿Qué es el PER y cómo se calcula?

El PER (Price Earning Ratio) es uno de los indicadores más utilizados en el mercado bursátil. En este artículo, te contamos cómo se calcula.

¿Qué es el PER y cómo se calcula?

8/4/2022

¿Sabes qué es el PER? Si estás metido en el mundo de la Bolsa y las inversiones, seguro que has oído hablar de este concepto. De hecho, lo más probable es que lo tengas en mente cuando vas a comprar o vender una acción.

Pero si el mundo de las finanzas todavía es un misterio para ti, sigue leyendo: en este artículo, te contamos qué es el PER y cómo se calcula. 

¿Qué es el PER? 

El PER, acrónimo inglés de Price Earning Ratio, es un indicador que mide la relación entre el precio de una acción en bolsa y los beneficios que obtiene cada año. 

Este término, que también se conoce con las nomenclaturas P/E ratio o ratio Precio-Beneficio, muestra la cantidad de años de ganancias que se necesitan para recuperar el dinero invertido en la compra de acciones de una compañía si sus beneficios fueran constantes. 

Gracias al PER, los accionistas pueden determinar si una acción está infravalorada o sobrevalorada y juzgar si se trata de un buen momento para invertir en la empresa, lo que lo convierte en uno de los indicadores más útiles y populares del mercado bursátil.

No obstante, no es infalible, por lo que conviene usarlo siempre en comparación con otras métricas. 

¿Cómo se calcula el PER?

El método para calcular el PER es muy sencillo, ya que solo se necesita dividir el capital bursátil de la compañía cotizada en la que queramos invertir por su beneficio neto. En términos matemáticos, nos quedaría la siguiente fórmula: 

    PER= Capitalización bursátil/Beneficio neto

A la hora de calcular este indicador, debemos tener en cuenta que la capitalización bursátil se mide multiplicando el número de acciones por su precio de cotización, y que el beneficio neto es el resultado de restar los gastos a los ingresos.  

En caso de que queramos calcular el precio concreto de una acción, como suele ser habitual, tan solo debemos introducir un pequeño en la fórmula y dividir el precio de la acción por su beneficio neto.

    PER= Precio de la acción/Beneficio neto.

¿Cómo se interpreta el PER?

Una vez hayamos calculado el PER de la acción o compañía que nos interesa, debemos interpretar el resultado para comprobar si realmente nos compensa invertir o no.

Este indicador, como ya hemos mencionado, permite que nos hagamos una idea de si el precio de la acción es caro o barato y nos ofrece la posibilidad de comparar la evolución de la empresa a lo largo de los años y su valoración con respecto a otras compañías del mismo sector. 

Generalmente, un PER bajo indica que la acción está infravalorada, o barata, mientras que un PER alto establece justo lo contrario: que está sobrevalorada, o cara.

Sin embargo, también puede darse el caso de que el PER de una compañía sea reducido porque sus inversores creen que los beneficios están cayendo y de que esté alto porque sus beneficios se redujeron tras hacer una o varias adquisiciones.

Por ello, es recomendable que al utilizar este indicador tengamos también en cuenta tanto la evolución del PER de la compañía como el PER medio del mercado y el sector en el que se encuentra, ya que esta comparación nos permitirá hacernos una idea más aproximada del valor real de las acciones.

En caso de no contar con estos datos, además, se recomienda utilizar el PER medio histórico del mercado, que es de 15. 

A pesar de que, como decíamos, es siempre conveniente que comparemos el PER con otros indicadores, por norma general se puede establecer lo siguiente:

  • Un PER de 0 a 10 se considera bajo e implica que la acción está infravalorada.

  • Un PER de 10 a 17 se considera adecuado, lo que implica que la acción está en el precio que le corresponde, ni alto ni bajo.

  • Un PER de 17 a 25 se considera alto, e implica que la acción está sobrevalorada.

  • Un PER de más de 25 suele indicar que los precios están inflados de forma especulativa o, en su defecto, que la compañía tiene planes de expansión.  

En caso de que la empresa haya registrado pérdidas o no haya obtenido ningún beneficio, se considerará que el PER es indeterminado.

A la hora de definir si compensa o no invertir, lo habitual es que un PER bajo sea más recomendable que uno alto, ya que se tardará menos en recuperar la inversión, pero, de nuevo, es imprescindible que comparemos otras métricas antes de decantarnos por una compra.

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre qué es el PER y cómo se calcula

El PER (Price Earning Ratio) es un indicador que mide la relación entre el precio de una acción en bolsa y los beneficios que obtiene cada año. 

El PER sirve para determinar si una acción está infravalorada o sobrevalorada y para juzgar si se trata de un buen momento para invertir en una empresa.

No. El PER no es un indicador infalibre, por lo que conviene usarlo siempre en comparación con otras métricas. 

Para calcular el PER de una compañía que cotice en bolsa, solo hay que dividir su capital bursátil por su beneficio neto.

Para calcular el PER de una acción, solo hay que dividir el precio de la acción por su beneficio neto.

A la hora de interpretar el PER de una empresa, podemos establecer las siguiente directrices:

  • Un PER de 0 a 10 se considera bajo e implica que la acción está infravalorada.

  • Un PER de 10 a 17 se considera adecuado, lo que implica que la acción está en el precio que le corresponde, ni alto ni bajo.

  • Un PER de 17 a 25 se considera alto, e implica que la acción está sobrevalorada.

  • Un PER de más de 25 suele indicar que los precios están inflados de forma especulativa o, en su defecto, que la compañía tiene planes de expansión.  

Si una compañía no ha generado beneficios o ha registrado pérdidas, se considera que su PER es indeterminado.

A la hora de decidir si conviene invertir o no en una compañía, es conveniente que el PER de la empresa se compare tanto con la evolución del PER de la compañía como con el PER medio del mercado y el sector en el que se encuentra. Además, es conveniente tener en cuenta sus expectativas de desarrollo y futuras posibilidades de beneficio.