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¿Qué es la comisión inmobiliaria y quién debe pagarla?

La comisión inmobiliaria es el importe que cobran las agencias inmobiliarias por prestar sus servicios de gestión e intermediación en los procesos de compraventa o alquiler de un inmueble. En este artículo, te contamos qué servicios incluye y quién debe pagarla.

¿Qué es la comisión inmobiliaria?

8/4/2022

¿Sabes qué es la comisión inmobiliaria? Cuando vamos a vender o alquilar una vivienda, es habitual que recurramos a una inmobiliaria para que se encargue de los trámites de la operación.

Esta contratación, por la que la agencia pasa a actuar como un intermediario, nos permite ahorrar tiempo y ganar comodidad, ya que nos libera de todo el proceso de venta, es decir, de coger llamadas, colgar anuncios, gestionar visitas, etcétera, etcétera.

Sin embargo, también entraña una serie de costes, ya que la inmobiliaria nos cobrará una comisión por sus servicios de intermediación. En este artículo, te contamos qué es la comisión inmobiliaria y qué incluye. 

¿Qué es la comisión inmobiliaria?

La comisión inmobiliaria es el importe que cobran las agencias inmobiliarias por prestar sus servicios de gestión e intermediación en los procesos de compraventa o alquiler  de un inmueble. 

Esta comisión aparece recogida en el contrato de intermediación inmobiliaria, en el que se incluye toda la información sobre esta relación contractual, desde el precio de venta de la vivienda y duración del contrato hasta la cláusula de exclusividad, cuando corresponda.

Generalmente, su coste suele rondar entre el 3% y el 7% del precio de la vivienda que se quiere poner en venta o alquiler, pero estos porcentajes no son fijos y pueden variar dependiendo tanto de la ubicación y estado del inmueble como del tipo de agencia que hayamos contratado.

En concreto, las agencias tradicionales suelen fijar una comisión recogida entre ese 3% y 7%, en base a las características del inmueble. Así, si una vivienda se encuentra en una ubicación especial, como puede ser frente a la playa, lo normal es que tenga una comisión más alta, al igual que si se trata de un inmueble de segunda mano. 

En cambio, si la vivienda que se quiere vender o alquilar se encuentra en una zona de alta demanda, como puede ser el centro de las grandes ciudades, lo habitual es que el porcentaje que se pida sea menor. Lo mismo ocurre si el precio de venta es alto: en estos casos, por lo general, la comisión tiende a reducirse. 

En el caso de las agencias online, en cambio, la comisión es más bien una tarifa que suele situarse en una horquilla de entre 1.000 y 8.000 euros, dependiendo tanto de la ubicación, precio y características del inmueble como del momento en el que se abone este pago.

Así, lo habitual es que el coste se reduzca si pagamos la comisión al principio de la relación contractual y que aumente cuando se abona al final del proceso, tras la firma del contrato de arras

  • Agencias tradicionales: entre un 3% y un 7%, dependiendo del precio del inmueble, su ubicación y estado. 

  • Agencias online: entre 1.000 y 8.000 euros, dependiendo del precio del inmueble y del momento del pago.

El precio de la comisión inmobiliaria, actualmente, no está regulado por ley, por lo que cualquier agencia, independientemente de su tipología, puede establecer los máximos y mínimos que considere, aunque generalmente se mueven en base a la competencia del mercado. No obstante, este precio puede negociarse. 

¿Quién debe pagar la comisión inmobiliaria?

Al igual que no existe una ley que regule los precios de la comisión inmobiliaria, tampoco hay una normativa que especifique quién debe asumir el pago de este coste, al menos en lo que a personas físicas se refiere.

El Real Decreto-Ley 7/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler establece que si el propietario del inmueble que se quiere alquilar o poner a la venta es una persona jurídica, es decir, una empresa, esta será quién se haga cargo de todos los gastos de gestión.

Sin embargo, no establece ninguna normativa en las operaciones en las que el vendedor o arrendador es una persona física, o lo que es lo mismo, un particular que quiere vender, comprar o alquilar un inmueble.

En estos casos, lo habitual es que la comisión la pague el vendedor o arrendador. Sin embargo, algunas agencias inmobiliarias también cobran una comisión adicional al comprador o arrendatario, arguyendo que ellos también se han beneficiado de sus servicios. 

Además, también cabe la posibilidad de que la agencia decida cobrarle toda la comisión al arrendatario o comprador y de que el propietario, en los casos en los que se le aplique este coste, decida trasladar este gasto al precio de venta o alquiler de la vivienda para que, en última instancia, sea el comprador quien lo asuma. 

¿Qué servicios se pagan con la comisión inmobiliaria?

La comisión inmobiliaria es el coste que se debe pagar por el trabajo de intermediación de la agencia en un proceso de compraventa, pero no todas las inmobiliarias ofrecen los mismos servicios. Al contrario, las agencias tradicionales suelen incluir más actuaciones que las agencias online, que exigen un pago adicional por la realización de determinados trabajos. 

En concreto, lo habitual es que todas las agencias tradicionales incluyan estos trámites en el precio de su comisión inmobiliaria:

  • Servicios de valoración del inmueble.

  • Coordinación, gestión y realización de visitas al inmueble, así como filtración de los posibles compradores o arrendatarios. 

  • Asesoramiento al cliente, tanto a la hora de determinar el precio idóneo de la vivienda como en el ámbito legal. 

  • Gestión de la documentación necesaria para vender el inmueble, como la cédula de habitabilidad o el certificado de eficiencia energética. 

  • Redacción del contrato de arras y del contrato de venta o arrendamiento. 

  • Tramitación de la operación de compraventa o alquiler.

Las agencias inmobiliarias tradicionales, además, se encargan de publicitar el inmueble en las diversas plataformas de venta y pueden asesorar al comprador a la hora de contratar un crédito hipotecario para asumir los costes de la operación. Es decir: por norma general, asumen la mayoría de las gestiones relacionadas con el proceso de compraventa o alquiler. 

En el caso de las agencias online, por el contrario, es habitual que se excluyan las gestiones relacionadas con las visitas a los inmuebles y la tramitación de documentos como la cédula de habitabilidad, para las que se suele exigir un pago extra. 

Por ello, es importante que, antes de firmar el contrato inmobiliario con una agencia, nos fijemos en qué servicios están incluyendo en su comisión para no llevarnos una sorpresa. 

¿Cuándo se paga la comisión inmobiliaria?

La comisión inmobiliaria puede pagarse tanto al final del proceso de compraventa como al principio, antes de poner a la venta el inmueble. 

Lo habitual cuando hablamos de las inmobiliarias tradicionales es que este coste se fraccione en dos partes. Así, el primero se pagará cuando se firma el contrato de arras, un documento que recoge el acuerdo entre el vendedor y el comprador antes de que se produzca la venta, y el segundo se abonará cuando se complete la compra.

En el caso de las inmobiliarias online, en cambio, este pago se realizará en base a la tarifa que hayamos contratado, ya sea al principio o al final de la compraventa.

¿La comisión inmobiliaria incluye el IVA?

Las comisiones inmobiliarias, independientemente de su coste y del tipo de agencia que hayamos contratado, están sometidas a un IVA del 21%. Este impuesto debe aparecer reflejado en el contrato de intermediación inmobiliaria, pero no siempre se incluye dentro de los porcentajes de la comisión. 

Por norma general, las inmobiliarias online sí incluyen el IVA dentro del precio de la tarifa que le ofrecen a sus clientes, pero las agencias tradicionales lo suelen cobrar por separado, por lo que puede darse el caso de que nos cobren una comisión del 3% más un IVA del 21%.

Si el IVA no aparece incluido dentro del precio de la comisión, la agencia debe informar a los usuarios de que lo cobrará por separado en el contrato de intermediación. En cualquier caso, no obstante, es recomendable que preguntemos directamente por el precio total de la venta y que comparemos las ofertas de distintas agencias para encontrar aquella que más se ajuste a nuestros intereses.  

¿Cómo elegir una agencia inmobiliaria?

A la hora de elegir una agencia inmobiliaria, es importante que dediquemos un tiempo a estudiar y comparar las ofertas de distintas compañías, tanto tradicionales como digitales, para elegir aquella que mejor se ajuste a nuestros intereses. 

Antes de firmar cualquier contrato, debemos fijarnos no solo en la comisión que nos aplican, sino también en los servicios que se incluyen dentro de esta comisión, ya que, como hemos visto, no todas las agencias ofrecen las mismas gestiones. 

Además, es recomendable que intentemos negociar el precio con las agencias, sobre todo si nos exigen un contrato de exclusividad o si nos proponen bajar el precio de venta. De este modo, cabe la posibilidad de que nos apliquen una comisión más baja.

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre qué es la comisión inmobiliaria y quién debe pagarla

La comisión inmobiliaria es el importe que cobran las agencias inmobiliarias por prestar sus servicios de gestión e intermediación en los procesos de compraventa o alquiler de un inmueble. 

Actualmente, no hay ninguna normativa que fije el importe de las comisiones inmobiliarias, por lo que su precio dependerá de cada agencia. No obstante, lo habitual es que las agencias tradicionales apliquen una comisión de entre el 3% y el 7% y que las online cobren unas tarifas de entre 1.000 y 8.000 euros.

Generalmente, las agencias inmobiliarias fijan el precio de su comisión en base a la ubicaicón, precio y estado del inmueble.

Generalmente, la comisión inmobiliaria la pagan los propietarios que deciden poner a la venta o alquilar el inmueble. No obstante, dado que no existe una normativa que establezca ninguna obligatoriedad, la agencia inmboliaria también puede cobrarle una comisión al comprador o arrendatario.

La comisión inmobiliaria es el pago que se hace por los servicios de intermediación llevado a cabo durante el proceso de alquiler o compraventa del inmueble. Por norma general, se incluye:

  • Servicios de valoración del inmueble.

  • Coordinación, gestión y realización de visitas al inmueble, así como filtración de los posibles compradores o arrendatarios. 

  • Asesoramiento al cliente, tanto a la hora de determinar el precio idóneo de la vivienda como en el ámbito legal. 

  • Gestión de la documentación necesaria para vender un inmueble, como la cédula de habitabilidad o el certificado de eficiencia energética. 

  • Redacción del contrato de arras y del contrato de venta o arrendamiento. 

  • Tramitación de la operación de compraventa o alquiler.

  • Publicidad del inmueble en las páginas inmobiliarias.

No necesariamente. Muchas agencias online no incluyen en su tarifa las gestiones relacionadas con las visitas a los inmuebles y la tramitación de documentos como la cédula de habitabilidad, y suelen exigir un pago extra por estos trámites.

La comisión inmobiliaria puede pagarse tanto al final del proceso de compraventa como al principio, antes de poner a la venta el inmueble. 

No obstante, lo habitual en el caso de las agencias tradicionales es que el pago se fraccione en dos y que se abone el primero cuando se firma el contrato de arras y el segundo cuando se finaliza el proceso de venta.

Las comisiones inmobiliarias están sujetas a un IVA del 21%.

No necesariamente. En el caso de las agencias online, lo habitual es que el IVA esté incluido en la tarifa que ofrecen al cliente, mientras que las agencias tradicionales suelen aplicarlo por separado.

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