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¿Qué es una cuenta remunerada?

Las cuentas remuneradas son un híbrido entre las cuentas corrientes y las cuentas de ahorro que permiten ahorrar y generar rentabilidad, pero permitiendo la libre disposición de los fondos depositados en ellas. En este artículo, te contamos cuáles son sus ventajas y desventajas.

¿Qué es una cuenta remunerada?

13/4/2022

¿Sabes lo que es una cuenta remunerada? En un contexto marcado por las crisis económicas y la inestabilidad política, ahorrar se ha convertido en una necesidad imperiosa, y cada vez son más los ciudadanos que se preocupan por tener un colchón económico que pueda protegerlos de un posible imprevisto.

Desde el inicio de la pandemia del coronavirus en 2020, el ahorro familiar ha aumentado. De acuerdo a los datos del Informe Europeo de Pagos de Consumidores, un documento elaborado por la empresa de gestión de crédito Intrum, en 2021 un 16% de los españoles logró ahorrar más que antes del estallido de la crisis sanitaria, un porcentaje que supera los casos de otros países como Francia o Alemania. 

Además, y según las informaciones del Banco de España, en el último año el ahorro que las familias guardan en los depósitos bancarios se incrementó un 4,6% y alcanzó una cifra récord de 958.900 millones de euros, la más alta desde que se recogen este tipo de datos.  

Dentro de este contexto, uno de los productos financieros que más popularidad ha ganado son las cuentas remuneradas, un tipo de cuenta bancaria que, además de ahorrar, nos permite generar beneficios.

En este artículo, te explicamos qué son las cuentas remuneradas y cuáles son sus ventajas y desventajas.  

¿Qué son las cuentas remuneradas?

Las cuentas remuneradas son aquellas que ofrecen un tipo de interés por el capital depositado en ellas.

Estas cuentas, que funcionan como una especie de híbrido entre las cuentas de ahorro y las cuentas corrientes, tienen el objetivo de aumentar la rentabilidad del capital depositado por sus clientes, pero permitiéndoles acceder en todo momento de este dinero. 

Al igual que las tradicionales cuentas corrientes, las cuentas remuneradas permiten que sus titulares dispongan de los fondos que hayan depositado para realizar sus pagos y operaciones bancarias. 

En concreto, los usuarios de este tipo de cuentas pueden sacar y retirar efectivo, realizar transferencias, disponer de cheques, vincular tarjetas y domiciliar recibos, aunque dependiendo del banco esta libertad operativa puede reducirse (algunas cuentas remuneradas, por ejemplo, no permiten las vinculaciones o domiciliaciones). 

Además de ofrecer la posibilidad de disfrutar del dinero libremente, las cuentas remuneradas generan intereses, igual que ocurre con las cuentas de ahorro, lo que permite aumentar la rentabilidad de sus clientes. 

Por norma general, los intereses de este tipo de cuentas son mayores durante los tres o cuatro primeros meses, y luego se reducen para situarse en unos niveles inferiores a los de los depósitos.

No obstante, esta rentabilidad puede variar en base al saldo depositado, ya que las entidades pueden ofrecer los tipos de interés en función de unos tramos establecidos previamente. 

¿Cómo funciona la remuneración de las cuentas remuneradas?

La remuneración de las cuentas remuneradas se fija en función de varios factores, como el tipo de interés o el saldo sobre el que se ofrecen estos porcentajes. 

Generalmente, en este tipo de cuentas se establece una franquicia, un tope monetario a partir del cual no se ofrecen intereses, y un saldo mínimo, un importe monetario que el titular debe mantener de manera obligatoria en la cuenta para recibir la remuneración. Es decir: suele haber un mínimo y un máximo. 

A la hora de liquidar el tipo de interés, se pueden dar varios escenarios.

Por un lado, el tipo de interés puede ser de dos formas: fijo, es decir, estable durante todo el tiempo que se mantenga abierta la cuenta; o variable, es decir, dependiente de la evolución de un índice de referencia, como puede ser el Euríbor, que será quien determine si el porcentaje aumenta o disminuye. 

Además, puede darse el caso de que los tipos de interés se apliquen en función a unos tramos de saldo fijados previamente, lo que supondría que a cada tramo se le ofrecería un interés distinto, o que los intereses sean progresivos y aumenten cuanto más dinero se tenga depositado en la cuenta.

La remuneración de las cuentas remuneradas suele ser, por norma general, indefinida en el tiempo. No obstante, en algunas cuentas esta remuneración está limitada en el tiempo, sujeta a periodos promocionales con una duración determinada o a obligaciones de permanencia. 

¿Cuáles son las ventajas de las cuentas remuneradas?

Las cuentas remuneradas son un producto financiero creado para aquellas personas que quieren ahorrar.

Su principal ventaja es que ofrece los principales beneficios de las cuentas corrientes y de ahorro. Es decir: la posibilidad de ahorrar y generar rentabilidad con la libertad de poder disponer de los fondos depositados en cualquier momento y sin asumir gastos. 

El dinero que se deposita en las cuentas remuneradas va creciendo a medida que pasa el tiempo. Aunque la rentabilidad suele ser mayor en los tres o cuatro primeros meses, ya que se ofrecen mayores tipos de interés, una vez pasado este tiempo el dinero seguirá generando rentabilidad e irá creciendo poco a poco. 

Estos fondos estarán disponibles para el titular en cualquier momento, lo que nos permite asegurar liquidez para un momento de crisis.

A diferencia de otros depósitos o cuentas de ahorro, los titulares de las cuentas remuneradas pueden solicitar el reembolso de, al menos, una parte de sus fondos siempre que lo necesiten, salvo en aquellos casos en los que el banco nos ha ofrecido una mayor remuneración con la condición de que el dinero permanezca en la cuenta durante un tiempo determinado.

Este requisito, no obstante, debe aparecer recogido en las condiciones de la cuenta corriente, por lo que, antes de firmar cualquier contrato, debemos fijarnos en si aparece esta exigencia. 

Además de ofrecer rentabilidad y liquidez, las cuentas remuneradas también cuentan con la ventaja de que son un producto seguro que nos garantiza tanto los intereses como el capital que hayamos depositado.

Es decir: con estos productos, el cliente no perderá dinero, independientemente de las circunstancias y problemas que puedan surgir mientras se tenga contratada la cuenta remunerada.

Esto se debe a que están protegidas con el Fondo de Garantía de Depósito (FDG), un organismo financiado por los bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito que cubre hasta 100.000 euros de pérdidas por cada entidad y cliente.

Es decir: si el banco quiebra, el fondo se compromete a otorgarle al cliente 100.000 euros, por lo que siempre contarán con esta protección. Además, no están sujetas a ningún mercado. 

  • Liquidez: los titulares de las cuentas remuneradas pueden retirar los fondos depositados cuando lo necesiten. 

  • Rentabilidad: las cuentas remuneradas generan intereses para aumentar la rentabilidad de los fondos, por lo que el dinero depositado irá creciendo con el paso del tiempo.

  • Seguridad: las cuentas remuneradas están protegidas por el Fondo de Garantía de Depósitos, que garantiza 100.000 euros a cada cliente en caso de que su banco quiebre. Además, no están sujetas a ningún mercado. 

¿Cuáles son las desventajas de las cuentas remuneradas?

Como cualquier otro producto bancario, las cuentas remuneradas presentan una serie de inconvenientes que conviene conocer antes de decidirnos a abrir una. 

A pesar de que por su naturaleza, que permite que los titulares generen rentabilidad con seguridad y con la libertad de poder disponer siempre de sus fondos, puedan parecer una solución muy atractiva para ahorrar,  las cuentas remuneradas tienen la desventaja de que su capacidad de remuneración es mucho más baja que la de otras soluciones, como los depósitos. 

A pesar de que en los tres o cuatro primeros meses de contratación se apliquen unos intereses altos, pasado este tiempo este porcentaje disminuye, por lo que su capacidad para generar rentabilidad, si bien permanece, merma.

Además, suelen tener un tope de saldo a partir del cual ya no se generan intereses, lo que reduce sus posibilidades, y en algunos casos, si bien no es lo habitual, se puede aplicar un límite de tiempo, tras el cual ya no se generará rentabilidad. 

Para generar rentabilidad, algunas cuentas remuneradas exigen un periodo de permanencia y que haya siempre un saldo mínimo en ellas.

En estos casos, la liquidez del cliente se ve reducida, ya que, aunque pueda extraer parte de sus fondos, no podrá operar con el capital total del que dispone en la cuenta. De igual manera, en este tipo de cuentas no se permite tener descubiertos, por lo que no podremos caer en números rojos.

A la hora de realizar operaciones en el depósito, también podemos encontrar limitaciones, aunque estas dependen del banco y la cuenta que hayamos contratado.

Así, y aunque en muchas cuentas remuneradas se puede realizar todo tipo de operación, en otras está prohibido vincular tarjetas o domiciliar recibos, por lo que tendremos que fijarnos bien en las condiciones que nos ofrecen antes de firmar cualquier contrato. 

Otro inconveniente es que la apertura de las cuentas remuneradas puede estar sujeta a una vinculación con el banco. En estos casos, se nos exigirá contratar otros productos de la entidad, como puede ser, por ejemplo, una tarjeta de crédito o débito, para poder disponer de este tipo de cuentas o beneficiarnos de unas mejores condiciones.

Dependiendo de la entidad, además, las comisiones que nos pueden aplicar pueden ser muy altas, aunque hay algunas que, directamente, no aplican. 

  • Remuneración: aunque la generan, es más reducida que la de otros productos.

  • Liquidez: en algunos casos, los titulares de este tipo de cuentas no pueden disponer de todos sus fondos con libertad.

  • Operatividad: algunos bancos y cuentas remuneradas tienen límites de operatividad y no permiten que se vinculen tarjetas o domicilien recibos

  • Comisiones: dependiendo de la entidad, las comisiones que nos apliquen pueden ser muy elevadas.

  • Vinculación: algunas entidades obligan a los clientes a contratar otros productos para disfrutar de las cuentas remuneradas. 

Visto lo visto, a la hora de contratar una cuenta remunerada es importante que comparemos siempre las opciones de distintos bancos y que leamos detenidamente sus condiciones.

De este modo no solo reduciremos los costes de las comisiones y vinculaciones, sino que podremos encontrar la cuenta remunerada que mejor se ajusta a lo que buscamos.  

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre qué es una cuenta remunerada

Las cuentas remuneradas son aquellas que ofrecen un tipo de interés por el capital depositado en ellas. Funcionan como un híbrido entre las cuentas corrientes y las cuentas de ahorro, ya que permiten aumentar la rentabilidad del capital depositado por sus clientes permitiéndoles acceder en todo momento a este dinero. 

Las cuentas remuneradas permiten que sus titulares dispongan de los fondos que hayan depositado para realizar sus pagos y operaciones bancarias. 

En concreto, los usuarios de este tipo de cuentas pueden sacar y retirar efectivo, realizar transferencias, disponer de cheques, vincular tarjetas y domiciliar recibos, aunque dependiendo del banco esta libertad operativa puede reducirse (algunas cuentas remuneradas, por ejemplo, no permiten las vinculaciones o domiciliaciones). 

La remuneración de las cuentas remuneradas se fija en función de varios factores, como el tipo de interés o el saldo sobre el que se aplican estos porcentajes.

Sí. Generalmente, las cuentas remuneradas establecen un tope monetario a partir del cual no se aplican los tipos de interés. Además, suelen exigir un saldo mínimo, un importe monetario que el titular debe mantener de manera obligatoria en la cuenta para recibir la remuneración.

Los intereses de las cuentas remuneradas pueden ser fijos o variables. Además, pueden generarse en función a unos tramos de saldo fijados previamente, lo que supondría que a cada tramo se le aplicaría un interés distinto, o ser progresivos y que aumenten cuanto más dinero se tenga depositado en la cuenta.

Por norma general, sí. No obstante,  en algunas cuentas esta remuneración está limitada en el tiempo, sujeta a periodos promocionales con una duración determinada o a obligaciones de permanencia. 

Las cuentas remuneradas son un producto financiero aúna los principales beneficios de las cuentas corrientes y de ahorro. Estos son:

  • Liquidez: los titulares de las cuentas remuneradas pueden retirar los fondos depositados siempre que lo necesiten. 

  • Rentabilidad: las cuentas remuneradas generan intereses para aumentar la rentabilidad de los fondos, por lo que el dinero depositado irá creciendo con el paso del tiempo.

Además, son productos seguros, ya que están protegidas por el Fondo de Garantía de Depósitos, que garantiza 100.000 euros a cada cliente en caso de que su banco quiebre, y no están sujetas a ningún mercado. 

Los inconvenientes de las cuentas remuneradas son los siguientes:

  • Remuneración: aunque la generan, es más reducida que la de otros productos.

  • Liquidez: en algunos casos, los titulares de este tipo de cuentas no pueden disponer de todos sus fondos con libertad.

  • Operatividad: algunos bancos y cuentas remuneradas tienen límites de operatividad y no permiten que se vinculen tarjetas o domicilien recibos. 

  • Comisiones: dependiendo de la entidad, las comisiones que nos apliquen pueden ser muy elevadas.

  • Vinculación: algunas entidades obligan a los clientes a contratar otros productos para disfrutar de las cuentas remuneradas. 

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