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¿Qué son las Blue Chips y cuáles son sus ventajas y desventajas?

Las Blue Chips son empresas consolidadas en el mercado bursátil que se caracterizan por ofrecer una gran seguridad a sus inversores. En este artículo, te contamos cuáles son sus característivas, ventajas y desventajas.

¿Qué son las Blue Chips y cuáles son sus ventajas y desventajas?

12/9/2022

¿Has oído hablar alguna vez de las denominadas Blue Chips? ¿Sabes cómo funcionan? Cuando se habla de salud y libertad financiera, uno de los consejos que más se repiten a los usuarios es que aprendan a invertir para sacar el mayor rédito económico posible a sus ahorros, pero el sector bursátil, con todos sus actores, puede ser especialmente abrumador, especialmente al acceder a él por primera vez. 

Dentro de la amplia variedad de activos que pueden encontrarse en el mercado de valores, uno de los más interesantes son las acciones procedentes de las Blue Chips, término inglés con el que se conoce a las empresas con una salud financiera estable. 

Las acciones de estas compañías son lo que podríamos definir como ‘valores de primera categoría’, dada la seguridad y beneficios que puede ofrecer a sus inversores. No obstante, y al igual que ocurre con otros productos de inversión, no están exentas de riesgos. 

Blue Chips: las acciones de primera categoría

Las Blue Chips son, como decíamos, aquellas compañías que disfrutan de una buena salud financiera. Estas empresas se caracterizan por llevar mucho tiempo cotizando en bolsa y por ofrecer unos valores bursátiles estables, con pocas fluctuaciones y un alto nivel de liquidez. O lo que es lo mismo: por ofrecer acciones con poca volatilidad y un riesgo financiero reducido.

El término Blue Chips proviene de las fichas azules de los casinos, que representan los valores más altos, y fue acuñado por Oliver Gingold en el índice bursátil Dow Jones en la década de 1920.

Estos valores se definen principalmente por su estabilidad, con la que pueden resistir los periodos de crisis y recuperarse con relativa sencillez a corto y medio plazo, y por su alto volumen de liquidez, que permite que se puedan comprar y vender con facilidad

Las acciones procedentes de las Blue Chips son activos que, por norma general, suelen atraer la atención de los inversores, especialmente de aquellos que no quieren asumir demasiados riesgos. No obstante, también pueden verse afectadas por los devenires del mercado. 

Características de las Blue Chips

Las empresas que se definen con el término Blue Chips son empresas asentadas en el mercado bursátil que han tenido una buena evolución financiera lo largo de su historia

Estas compañías no se suelen ver afectadas por las fluctuaciones del mercado, lo que les permite generar unas ganancias más o menos estables, y generalmente pueden capear los periodos de crisis sin verse excesivamente perjudicadas. No obstante, no están exentas de riesgos, y en caso de que no sepan adaptarse a los cambios del mercado, pueden verse tremendamente perjudicadas. 

Las Blue Chips son, generalmente, compañías de gran tamaño que suelen pagar dividendos de manera regular y que cotizan en grandes mercados bursátiles, como el Ibex35, en el caso de España, o el Dow Jones Industrial Average (DJIA), en el caso de Estados Unidos. Sus principales características son las siguientes:

  • Alta capitalización bursátil: la suma del valor de las acciones que estas compañías tienen en el mercado bursátil es especialmente elevada, superando los miles de millones de euros.  

  • Longevidad en la bolsa de valores: estas compañías están consolidadas en el mercado y llevan, como mínimo, diez años operando en bolsa. 

  • Bajos riesgos: estas empresas tienen una contabilidad y unas cuentas saneadas, lo que las convierte en compañías financieramente sólidas y con pocos riesgos.

  • Altos ingresos: su alta capitalización bursátil, sus escasos riesgos y su longevidad, hace que estas empresas consigan ganancias de manera recurrente.

Las Blue Chips, generalmente, se engloban dentro del sector financiero, de la energía y de las comunicaciones, aunque puede haber otras pertenecientes a otros mercados. En España, algunas de las empresas que podríamos incluir bajo este paraguas son Telefónica, el Banco Santander, BBVA, Repsol, Iberdrola, Caixabank o Inditex, mientras que a nivel mundial destacan Apple, Johnson&Johnson, Berkshire Hathaway, Walt Disney o JP Morgan, entre otros. 

Ventajas y desventajas de invertir en Blue Chips

Aunque invertir en acciones procedentes de las Blue Chips suele ser una opción segura, estos productos no están libres de riesgo, y pueden ofrecer tanto ventajas como desventajas a los usuarios. Por eso, antes de decidirnos a invertir en estos valores, es recomendable que tengamos claros cuáles son nuestros objetivos y que analicemos otro tipo de productos que, tal vez, puedan encajar mejor con nuestros proyectos. 

Desde un punto de vista positivo, las acciones de las Blue Chips ofrecen una gran seguridad. Gracias a su baja volatilidad, estos productos pueden sobrellevar las crisis financieras sin sufrir grandes pérdidas, lo que puede ser muy útil en periodos económicos de incertidumbre.

Además, permiten que los usuarios obtengan ingresos de manera estable, ya que la mayoría de las Blue Chips pagan dividendos de manera periódica a los inversores de sus acciones, incluso en periodos donde las ganancias no han sido tan positivas como podría esperarse. 

Estas acciones tienen una amplia liquidez, lo que implica que tienen un elevado volumen de negociación y que pueden venderse y comprarse con facilidad. Dada la fama de las empresas que las emiten, a su vez, suelen ser objeto de análisis y predicciones, lo que permite que los usuarios puedan estar informados sobre su devenir. 

  • Gran seguridad: estos productos tienen poca volatilidad, por lo que no suelen verse excesivamente perjudicados por las crisis económicas.

  • Ingresos estables: las Blue Chips suelen pagar dividendos por sus acciones de manera periódica, por lo que los inversores pueden obtener ganancia de forma estable. 

  • Alta liquidez: las acciones de las Blue Chips pueden comprarse y venderse con facilidad.

  • Información: al ser productos de empresas muy conocidas, las acciones suelen ser objeto de análisis y predicciones, por lo que los usuarios pueden informarse de su porvenir. 

La baja volatilidad de las acciones de las Blue Chips no solo ofrece una mayor seguridad a los usuarios, sino que también reduce la rentabilidad que pueden conseguir con estos productos. 

A pesar de que estas compañías también crecen en el mercado, generalmente lo hacen a un ritmo más pausado que otras empresas menos consolidadas, lo que puede estancar la evolución del precio de sus activos. Esto implica que no pueden obtener grandes revalorizaciones, aunque, a cambio, tampoco pueden experimentar grandes caídas. 

Como consecuencia, los usuarios que decidan invertir en este tipo de productos deberán hacerlo a largo plazo, si realmente quieren obtener una buena rentabilidad. 

  • Poca rentabilidad: al ser activos con baja volatilidad, su precio evoluciona de manera mucho más lenta que los de otras compañías.

  • A largo plazo: estos productos no pueden enfocarse a las inversiones a corto o medio plazo, ya que se necesita mucho tiempo para sacarles rentabilidad.

Las acciones de las ‘Blue Chips’ pueden ser una buena opción de inversión si estás empezando en el mercado bursátil y no quieres asumir riesgos innecesarios. No obstante, para poder sacarle el máximo rendimiento a tus ahorros, es recomendable que evites concentrar todas tus inversiones en un único producto y que construyas una cartera de inversión diversificada.

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre qué son las Blue Chips

Las Blue Chips son compañías que disfrutan de una buena salud financiera. Estas empresas se caracterizan por llevar mucho tiempo cotizando en bolsa y por ofrecer unos valores bursátiles estables, con pocas fluctuaciones y un alto nivel de liquidez. O lo que es lo mismo: por ofrecer acciones con poca volatilidad y un riesgo financiero reducido.

Las Blue Chips son, generalmente, compañías de gran tamaño que suelen pagar dividendos de manera regular y que cotizan en grandes mercados bursátiles. Sus principales características son las siguientes:

  • Alta capitalización bursátil: la suma del valor de las acciones que estas compañías tienen en el mercado bursátil es especialmente elevada, superando los miles de millones de euros.  

  • Longevidad en la bolsa de valores: estas compañías están consolidadas en el mercado y llevan, como mínimo, diez años operando en bolsa. 

  • Bajos riesgos: estas empresas tienen una contabilidad y unas cuentas saneadas, lo que las convierte en compañías financieramente sólidas y con pocos riesgos.

  • Altos ingresos: su alta capitalización bursátil, sus escasos riesgos y su longevidad, hace que estas empresas consigan ganancias de manera recurrente.

Las Blue Chips, generalmente, se engloban dentro del sector financiero, de la energía y de las comunicaciones, aunque puede haber otras pertenecientes a otros mercados. En España, algunas de las empresas que podríamos incluir bajo este paraguas son Telefónica, el Banco Santander, BBVA, Repsol, Iberdrola, Caixabank o Inditex.

Las acciones de las Blue Chips ofrecen las siguientes ventajas a los inversores:

  • Gran seguridad: estos productos tienen poca volatilidad, por lo que no suelen verse excesivamente perjudicados por las crisis económicas.

  • Ingresos estables: las ‘Blue Chips’ suelen pagar dividendos por sus acciones de manera periódica, por lo que los inversores pueden obtener ganancia de forma estable. 

  • Alta liquidez: las acciones de las ‘Blue Chips’ pueden comprarse y venderse con facilidad.

  • Información: al ser productos de empresas muy conocidas, las acciones suelen ser objeto de análisis y predicciones, por lo que los usuarios pueden informarse de su porvenir. 

Al ser activos con poca volatilidad, las acciones de las Blue Chips ofrecen una rentabilidad reducida a los usuarios. A pesar de que estas compañías también crecen en el mercado, generalmente lo hacen a un ritmo más pausado que otras empresas menos consolidadas, lo que puede estancar la evolución del precio de sus activos, lo que implica que no pueden obtener grandes revalorizaciones.

No. Las acciones de las Blue Chips son productos en los que se debe invertir a largo plazo si se quiere obtener una buena rentabilidad, por lo que no son recomendables para los usuarios que esperen obtener beneficios a corto o medio plazo.