1. Blog
  2. Información Financiera
  3. ¿Qué son los trabajadores fijos discontinuos y cómo se contabilizan?

¿Qué son los trabajadores fijos discontinuos y cómo se contabilizan?

Los trabajadores fijos discontinuos son aquellos que desempeñan su actividad profesional de manera estable pero intermitente. En este artículo, te contamos cómo funcionan estos contratos y cómo se contabilizan estos trabajadores.

¿Qué son los trabajadores fijos discontinuos y cómo se contabilizan?

16/1/2023

Los fijos discontinuos se han convertido en objeto de debate en estos últimos meses. Desde que entró en vigor la reforma laboral de 2022, estos trabajadores han estado en el centro de la polémica por la manera en la que se contabilizan en las estadísticas del Ministerio de Trabajo. 

Esta polémica se ha avivado recientemente a raíz de los datos del paro del último trimestre del año, en el que se ha registrado una importante caída. Según los datos del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), en el mes de octubre el paro cayó en 27.027 personas, mientras que en noviembre el descenso fue de 33.512 personas y en diciembre, de 43.727 personas. A cierre del año, el número de parados en nuestro país fue de 2.837.653 personas, la cifra más baja desde 2007. 

En estos datos del paro, sin embargo, no se contabilizan los fijos discontinuos que no trabajan, lo que ha llevado a la oposición a acusar al Gobierno de maquillar los datos de desempleo. Pero ¿qué son exactamente los fijos discontinuos? ¿Y cómo se contabilizan? 

El contrato fijo discontinuo: ¿qué es?

El fijo discontinuo es un tipo de contrato indefinido ideado para aquellos trabajadores que desempeñan su actividad profesional de manera estable pero intermitente, es decir, no continuada en el tiempo. 

Este tipo de contratos están regulados por el artículo 16 del Estatuto de Trabajadores, que establece que estos contrato se utilizarán para la “realización de trabajos de naturaleza estacional o vinculados a actividades productivas de temporada”, así como para aquellos que “no tengan dicha naturaleza pero que, siendo de prestación intermitente, tengan periodos de ejecución ciertos, determinados o indeterminados”.

Básicamente, los fijos discontinuos están pensados para empleos estacionales o que se desarrollan por temporadas, como pueden ser las campañas agrícolas o las actividades vinculadas al turismo, la hostelería o los centros educativos. 

Estos contratos pueden ser tanto a jornada completa como a jornada parcial y, al ser indefinidos, carecen de fecha de finalización. 

Aun así, hay periodos de tiempo en los que los fijos discontinuos no trabajan ni cobran ningún tipo de salario, ya que sus contratos se “activan y suspenden” en función de la época del año en la que se encuentre.  

¿Cómo funcionan los contratos fijos discontinuos?

Cuando una empresa decide contratar a un fijo discontinuo, lo hace para que desempeñe su actividad durante un periodo de tiempo concreto en el que se prevé que habrá un aumento de la demanda o el volumen del trabajo, mientras que cuando contrata a un trabajador temporal, lo hace porque se ha producido una circunstancia impredecible que hace que necesite mayor mano de obra. 

Al firmar el contrato, estos trabajadores pasan a formar parte de la plantilla fija de la compañía. Durante el periodo de tiempo para el que han sido contratados, desempeñan su actividad, ya sea a jornada parcial o completa, disfrutando de los mismos derechos que los indefinidos, y una vez finalizado este plazo, pasan a estar inactivos y dejan de estar dados de alta en la Seguridad Social y de percibir su salario. 

En este tiempo de inactividad, los fijos discontinuos pueden cobrar el paro, si cumple los requisitos, o, si lo prefieren, empezar a trabajar en otra empresa, aunque siguen formando parte de la organización de la compañía que los contrató inicialmente. 

Cuando la circunstancia que motivó su contratación inicial se repita, la empresa que los hizo fijos discontinuos estará obligada a contactar con ellos para que retomen su actividad. 

Este llamamiento deberá hacerse con antelación, por escrito u otro medio en el que quede constancia de la notificación, y tendrá que recoger las condiciones de la incorporación. Además, a principios de año la empresa deberá enviar a los representantes legales de los trabajadores un calendario en el que se recojan las previsiones de llamamiento anual o semestral que se vayan a producir. 

De no producirse ningún llamamiento, se entenderá que se ha producido un despido improcedente, y el trabajador podrá presentar una papeleta de conciliación contra la compañía en los 20 días hábiles siguientes a conocer la falta de llamamiento y percibir la indemnización que le corresponde, que se calculará en base a su antigüedad.

En caso de que en el momento del llamamiento de incorporación el trabajador esté de baja médica, por su parte, la compañía deberá darlo de alta igualmente en la Seguridad Social y, posteriormente, tramitar su baja. En el momento en el que la baja finalice, el trabajador podrá reincorporarse a la empresa, siempre y cuando continúe la actividad por la que ha sido llamado. 

Si el trabajador es llamado para reincorporarse y no responde, se entenderá que el contrato ha quedado extinguido, en cuyo caso no tendrá derecho a paro ni a una indemnización. Además, perderá su condición de fijo discontinuo. 

Las ventajas de los contratos fijos discontinuos

Los trabajadores fijos discontinuos pueden disfrutar de una mayor estabilidad y flexibilidad que los trabajadores temporales, que no tienen garantías de que la empresa les vuelva a llamar. 

A diferencia de los contratos temporales, que tiene fecha de finalización, los contratos fijos discontinuos son indefinidos, por lo que no tienen un final preestablecido, y ofrecen un compromiso de contratación, que asegura que la empresa volverá a contactar con los trabajadores cuando se produzca la circunstancia que los llevó a contratarlos inicialmente. Además, en caso de que este llamamiento no se produzca, los empleados podrán pedir una indemnización. 

Mientras los fijos discontinuos estén desempeñando su actividad laboral, estarán dados de alta en la Seguridad Social y cotizarán con las mismas condiciones que un trabajador a tiempo indefinido. En el momento en el que la actividad finalice, estos trabajadores tendrán derecho a cobrar el paro o a acceder a otro puesto de trabajo, si así lo desean. 

Los fijos discontinuos pueden tener dos contratos de esta modalidad de manera simultánea, siempre y cuando cuadren los horarios. Estos trabajadores tienen los mismos derechos que el resto de trabajadores de la plantilla, por lo que no podrán sufrir perjuicios por el ejercicio de los derechos de conciliación, ausencias con derecho a reserva de puesto de trabajo y otras causas justificadas en base a derechos reconocidos en la ley o los convenios colectivos, tal y como apunta el Estatuto de Trabajadores. 

Además, también generarán vacaciones de manera proporcional a los días que trabajen. Estas deberán disfrutarse en el periodo de trabajo y, en caso de que no se llegue a hacer uso de ellas, tendrán que abonarse dentro del finiquito. 

Por su parte, las empresas que contraten a fijos discontinuos podrán beneficiarse de todas las ventajas asociadas a los contratos indefinidos, como las bonificaciones y reducciones, así como de contar con un equipo de trabajo sólido y estable.

¿Qué ayudas pueden cobrar los fijos discontinuos? 

Los trabajadores fijos discontinuos, como ya hemos mencionado, tienen derecho a cobrar el paro cuando entren en los periodos de inactividad productiva. 

Si su contrato es a tiempo parcial, sin embargo, en el momento en el que reinicien su actividad no podrán seguir cobrando esta prestación, que quedará suspendida, pudiendo volver a cobrarla en el punto en el que la han dejado cuando vuelvan a entrar en un periodo de inactividad, o extinta. 

Desde marzo de 2022, además, los fijos discontinuos también pueden acceder al subsidio de desempleo para mayores de 52 años, siempre y cuando el hecho causante se haya producido a partir del 2 de marzo de 2022 y cumplan con los requisitos. Estos son:

  • Estar en situación de desempleo.

  • Tener 52 años o más en el momento en el que se cumplan los requisitos para acceder al subsidio.

  • Haber agotado la prestación contributiva o el subsidio de desempleo.

  • Haber cotizado al menos 15 años por jubilación y 6 años por desempleo a la Seguridad Social.

  • No percibir rentas de más del 75% del Salario Mínimo Interprofesional.

¿Cómo se contabilizan los fijos discontinuos?

La contabilización de los trabajadores fijos discontinuos ha sido objeto de debate en los últimos meses, desde que la oposición acusó al Gobierno de maquillar los datos del paro por no incluirlos en las listas de desempleo. 

Tal y como apuntan desde el Ministerio de Trabajo, la metodología que se utiliza para contabilizar los fijos discontinuos es la misma que se lleva utilizando desde 1985.

Según esta metodología, los trabajadores con contrato fijo discontinuo que se encuentren en un periodo de inactividad no se miden como parados, sino como demandantes no ocupados (DENOS), un grupo en el que también se incluyen a los parados registrados y a otros colectivos como los estudiantes o los trabajadores eventuales agrícolas subsidiados. 

Aun así, y pese a que la metodología no ha cambiado desde 1985, desde el Ministerio han iniciado las tareas para desagregar los datos sobre este tipo de trabajadores a fin de esclarecer cuáles están en activo y cuáles no. Actualmente, se calcula que en nuestro país hay aproximadamente 830.000 fijos discontinuos.   

PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre qué son los trabajadores fijos discontinuos y cómo se contabilizan

Los fijos discontinuos son trabajadores que desempeñan su actividad profesional de manera estable pero intermitente.

El contrato fijo discontinuo es un contrato indefinido, por lo que carece de fecha de finalización.

Los fijos discontinuos pueden trabajar tanto a tiempo parcial como a jornada completa.

Los contratos fijos discontinuos están pensados para empleos estacionales o que se desarrollan por temporadas. Estos contratos se “activan y suspenden” en función de la época del año en la que se encuentre.  Cuando se activan, los trabajadores desempeñan su actividad y perciben un salario con las mismas condiciones y derechos que el resto de la plantilla, y cuando se desactivan, los trabajadores pasan a estar inactivos y dejan de estar dados de alta en la Seguridad Social y de percibir su salario. 

Los fijos discontinuos tienen los mismos derechos que los trabajadores a tiempo indefinido.

Sí. Durante los periodos de inactividad, los fijos discontinuos pueden cobrar el paro, si reúnen los requisitos, o buscar otro puesto de trabajo.

Sí, es posible tener dos contratos fijos discontinuos de manera simultánea, siempre y cuando se cuadren los horarios.

Los fijos discontinuos generan vacaciones de manera proporcional a los días que trabajen. Estas deberán disfrutarse en el periodo de trabajo y, en caso de que no se llegue a hacer uso de ellas, deberán abonarse dentro del finiquito. 

Si en el momento en el que vuelva a producirse la circunstancia que llevó a la contratación de los fijos discontinuos la empresa no se pone en contacto con estos trabajadores, se entenderá que se ha producido un despido improcedente y los empleados podrán presentar una papeleta de conciliación contra la compañía en los 20 días hábiles siguientes a conocer la falta de llamamiento y percibir la indemnización que le corresponde, que se calculará en base a su antigüedad.

Si el trabajador es llamado para reincorporarse y no responde, se entenderá que el contrato ha quedado extinguido, en cuyo caso no tendrá derecho a paro ni a una indemnización. Además, perderá su condición de fijo discontinuo.

Los fijos discontinuos tienen derecho a cobrar el paro y el  subsidio de desempleo para mayores de 52 años, siempre y cuando el hecho causante se haya producido a partir del 2 de marzo de 2022 y cumplan con los requisitos.

No. Los fijos discontinuos se contabilizan como demandantes no ocupados (DENOS), un grupo en el que también se incluyen a los parados registrados y a otros colectivos como los estudiantes o los trabajadores eventuales agrícolas subsidiados. 

No. El sistema de medición que se utiliza para contabilizar los fijos discontinuos es el mismo que lleva usándose desde 1985.