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Tarjetas prepago

Toda la información sobre las tarjetas prepago. Descubre cómo funcionan estas tarjetas y conoce sus ventajas, costes e inconvenientes.

  • Tarjetas más seguras

  • Pueden contratarse sin cambiar de banco o domiciliar la nómina

  • Permiten un mayor control de los gastos

Lendo cesa sus operaciones en España.

Lamentamos informarle que el servicio de Lendo dejará de estar disponible permanentemente.

El servicio se encontrará disponible si tienes una solicitud en curso y el equipo de atención al cliente estará disponible durante el periodo de transición.

Lendo es una compañía de préstamos con una fuerte presencia en escandinavia, en los cuales ocupa una posición lider en dicho segmento del mercado, pero las condiciones macroeconómicas desafiantes con una inflación creciente y tasas de interés más altas han generado incertidumbre sobre las perspectivas financieras en la economía global.
Esto nos ha obligado a modificar nuestro enfoque estratégico.

Lendo se centrará en crecer y fortalecer las posiciones de mercado en Dinamarca, Noruega y Suecia y, por lo tanto, planea dejar de operar en España. Si tienes alguna pregunta relacionada con tu solicitud, por favor, contacta con el equipo de atención al cliente en el número: 912907868

Tarjeta prepago

Aunque las de débito y crédito son las tarjetas bancarias que más se suelen contratar, en el mercado podemos encontrar otra tercera variante que puede resultar muy útil para realizar nuestras compras: las tarjetas prepago, también conocidas como tarjetas monedero o tarjetas recargables.

Este tipo de tarjetas están diseñadas para realizar compras y operaciones de pequeño tamaño, ya sea en comercios físicos o en internet, aunque también pueden emplearse para retirar dinero en efectivo. 

Su funcionamiento es semejante al de las tarjetas de débito tradicionales, en el sentido de que en ningún momento dan acceso a una línea de crédito prestada por el banco, pero cuentan con la enorme particularidad de que no están asociadas a ninguna cuenta bancaria. 

Así, en lugar de utilizar los ingresos que hayamos podido domiciliar en nuestra cuenta, como puede ser una nómina o pensión, para abonar las operaciones que hemos realizado, las tarjetas prepago funcionan con un saldo que el usuario debe haber recargado previamente. 

Este saldo se irá agotando a medida que se vaya utilizando la tarjeta, ya que el importe de las compras y operaciones realizadas se abona de manera inmediata con él. Una vez se haya agotado, el usuario tendrá que recargarlo si quiere seguir utilizando su tarjeta

¿En qué se diferencia una tarjeta recargable de una tarjeta de débito?

Las tarjetas recargables se diferencian de las tarjetas de débito en que no están asociadas a ninguna cuenta bancaria, sino que utilizan los fondos que el usuario haya cargado previamente en ellas para pagar por las compras y operaciones que se realicen.

Como consecuencia, este tipo de tarjetas no podrán utilizarse para consultar el saldo de nuestra cuenta corriente, pero sí podrán emplearse tanto para realizar pagar en comercios físicos y virtuales como para retirar efectivo. 

Ventajas y desventajas de las tarjetas prepago

Al igual que ocurre con todos los productos financieros, las tarjetas recargables tienen ventajas e inconvenientes que conviene conocer antes de contratarlas. 

Desde un punto de vista positivo, estos plásticos se caracterizan por permitir que los usuarios lleven un mejor control de sus gastos. Al necesitar que se recarguen sus fondos periódicamente, los titulares podrán saber con mayor exactitud cuánto dinero llevan gastado, lo que les permitirá mantener sus finanzas bajo control.

Estos plásticos pueden utilizarse tanto en comercios físicos como online, ya sean nacionales o internacionales, y pueden contratarse sin necesidad de cambiar de banco o domiciliar ingresos, ya que no están vinculadas a ninguna cuenta bancaria

Como consecuencia, además, ofrecen un extra de seguridad a sus usuarios que resulta especialmente útil a la hora de realizar compras en internet, ya que, al no estar asociadas a ninguna cuenta, los hackers y estafadores no podrán acceder a sus datos bancarios.

Depender de un saldo, sin embargo, también puede ser un inconveniente, ya que los usuarios de estas tarjetas están siempre limitados por el dinero que han recargado en ellas. Esto implica que los titulares deben estar siempre pendientes de los fondos de los que disponen en la tarjeta, ya que, de lo contrario, podrían verse en la incómoda situación de que no pueden pagar una compra. 

Además, estas tarjetas no permiten financiar compras a plazos, por lo que tendremos que asumir el importe de todas nuestras operaciones de manera inmediata. 

¿Puedo solicitar una tarjeta recargable en Lendo?

Actualmente, ninguno de los bancos y entidades financieras con los que colaboramos ofrece tarjetas prepago a los usuarios, por lo que no es posible solicitar este tipo de productos a través de nuestra página web.

Lo que sí se puede solicitar, en cambio, son tarjetas de crédito con un importe de hasta 5.000 euros mensuales y préstamos personales de hasta 30.000 euros, por lo que, si estás interesado en conseguir financiación, te animamos a hacer la solicitud. El proceso es completamente online, gratuito y no vinculante, y te dará acceso a las ofertas de todos nuestros socios colaboradores.

¿De cuánto dinero puedo disponer en una tarjeta prepago?

El dinero del que un usuario podrá disponer en su tarjeta prepago será equivalente a los fondos que haya cargado en ellas.

A diferencia de las tarjetas de crédito, en las que el banco pone a disposición del titular una cantidad determinada de dinero mensual, o de las tarjetas de débito, que están vinculadas a una cuenta corriente, estos productos necesitan ser recargados para poder ser utilizados, por lo que el límite lo fijará el propio titular. 

¿Cuáles son los costes de las tarjetas recargables?

Los costes de las tarjetas prepago dependerán de la entidad con la que se haya contratado el plástico, ya que cada banco fija las condiciones de sus productos en base a sus propias políticas de riesgo y estrategias comerciales.

Dada la naturaleza de estos productos, que utilizan los fondos cargados por el usuario en lugar de los de la cuenta corriente o un dinero prestado por el banco, las tarjetas recargables no suelen aplicar intereses, ya que con estos productos no se pueden financiar compras y operaciones a plazos: el importe de las transacciones realizadas se deduce directamente del saldo que el usuario haya cargado. 

Esto implica que con las tarjetas prepago los usuarios no contraen ningún tipo de deuda con el banco, por lo que, al usarlas, no se pueden aplicar intereses por aplazamiento o impago. No obstante, estos productos sí pueden tener comisiones. 

En concreto, y aunque algunas de ellas están libres de gastos, las tarjetas recargables pueden aplicar comisiones por:

  • Recarga: algunas tarjetas prepago del mercado aplican comisiones por cada recarga que realice el usuario.

  • Emisión o mantenimiento: las tarjetas recargables pueden tener comisiones de emisión o mantenimiento. En estos supuestos, la comisión de emisión se cobraría solo en el momento de formalizar el contrato, mientras que la de mantenimiento se pagaría anualmente hasta que se dé de baja el plástico. Además, existe la posibilidad de que la tarjeta solo aplique comisiones de mantenimiento, quedando libre de los costes de emisión.

  • Retirada de efectivo: aunque las tarjetas prepago suelen utilizarse para pagar compras, también pueden emplearse para retirar dinero en efectivo de cajeros. En estos casos, cabe la posibilidad de que el banco emisor del plástico nos aplique una comisión sobre el importe retirado.

  • Desuso: si dejamos de utilizar nuestra tarjeta recargable durante un año, cabe la posibilidad de que el banco emisor nos cobre una comisión por desuso. 

Dado que el importe de estas comisiones puede variar mucho dependiendo de cada banco, es importante que antes de contratar una tarjeta recargable comparemos el mayor número de ofertas posible. De este modo, podremos encontrar la opción que mejor se ajuste a nuestras necesidades y capacidades financieras.

¿Puedo solicitar una tarjeta prepago si estoy en ASNEF?

Al ser un producto que no está asociado a ninguna cuenta bancaria y que, en lugar de utilizar dinero prestado por la entidad bancaria, utiliza los fondos que el propio cliente ha cargado, es posible que un usuario que pertenezca a la ASNEF pueda contratar una tarjeta prepago. 

No obstante, si buscas financiación, siempre es recomendable que saldes tus deudas pendientes para salir de estos ficheros de morosos, ya que estar incluido en estas listas limita mucho tus opciones con los bancos. 

¿CÓMO FUNCIONA LENDO?

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PREGUNTAS FRECUENTES Y RESPUESTAS

Respuestas a las preguntas más habituales sobre las tarjetas prepago

Las tarjetas prepago, también conocidas como tarjetas monedero o tarjetas recargables, son tarjetas que no están vinculadas a una cuenta bancaria y que deben ser recargadas periódicamente por el titular para poder ser utilizadas.

Las tarjetas prepago funcionan con un saldo que el usuario debe haber recargado previamente. 

Este saldo se irá agotando a medida que se vaya utilizando la tarjeta, ya que el importe de las compras y operaciones realizadas se abona de manera inmediata con él. Una vez se haya agotado, el usuario tendrá que recargarlo si quiere seguir utilizando su tarjeta. 

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Las tarjetas recargables se diferencian de las tarjetas de débito en que no están asociadas a ninguna cuenta bancaria, sino que utilizan los fondos que el usuario haya cargado previamente en ellas para pagar por las compras y operaciones que se realicen.

Las ventajas de las tarjetas prepago son que permiten llevar un mejor control de los gastos, que pueden contratarse sin cambiar de banco o domiciliar ingresos y que ofrecen un extra de seguridad a la hora de realizar compras y operaciones.

Los principales inconvenientes de las tarjetas recargables son que están limitadas por el saldo del que disponen y que no permiten financiar compras u operaciones a plazos.

Actualmente, ninguno de los bancos y entidades financieras con los que colaboramos ofrece tarjetas prepago a los usuarios, por lo que no es posible solicitar este tipo de productos a través de nuestra página web.

El dinero del que un usuario podrá disponer en su tarjeta prepago es equivalente a los fondos que haya cargado en ellas.

Las tarjetas recargables, pese a no aplicar intereses, sí pueden cobrar comisiones por las retiradas de efectivo, por la recarga de fondos, por la emisión y mantenimiento y por desuso. Estos costes variarán en función de cada entidad bancaria.

Al ser un producto que no está asociado a ninguna cuenta bancaria y que, en lugar de utilizar dinero prestado por la entidad bancaria, utiliza los fondos que el propio cliente ha cargado, es posible que un usuario que pertenezca a la ASNEF pueda contratar una tarjeta prepago. 

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